<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277</id><updated>2012-01-25T11:33:00.405-08:00</updated><category term='relatos'/><category term='poesía'/><category term='créditos'/><category term='Un buen día (Cover).'/><category term='concurso eñe'/><category term='taller'/><title type='text'>Calla, Sr. Silencio</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>51</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-2553140536920676886</id><published>2012-01-23T11:02:00.000-08:00</published><updated>2012-01-23T11:02:54.585-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Transbordos</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt; &lt;!--  @page { margin: 2cm }  P { margin-bottom: 0.21cm } --&gt; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-family: Verdana,sans-serif; line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1.25cm;"&gt;Era una chica morena y con gafas de leer grandes como ventanas a unparque. Le preguntó dónde se bajaba. Argüelles, contestó ella. Yesa era la siguiente parada y no era suficiente. Un viaje tan cortohabría sido divertido, sin duda, pero estaba cansado de los fugacescambios de estación que luego no llevaban a ninguna parte. Se alejócon una sonrisa vencida. &lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-family: Verdana,sans-serif; line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1.25cm;"&gt;Poco después descubrió a una chica de rizos rubios y ojos postradossobre un libro que apoyaba sobre las rodillas. De nuevo, preguntó.Ella, al tiempo que pasaba una hoja, contestó que se bajaba en TresOlivos. Era un viaje largo, prometedor, pero le obligaría a cambiarde línea y a él le gustaba la circunferencia que dibujaba su caminoalrededor de la ciudad, como si la abrazara. Un camino que, además,podía durar para siempre si él quería, o si quería la chica demedias violetas que se agarraba con fuerza al asidero y a la que élse acercaba ahora. Pero cuando la pregunta ya estaba a punto deescapar de sus labios, el metro se detuvo con un chirrido, seabrieron las puertas y ella salió y se perdió entre la genteapresurada. &lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-family: Verdana,sans-serif; line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1.25cm;"&gt;El tren recorrió nuevas estaciones, entraron y salieron viajeros. Alfin apareció una chica alta y de caderas finas, como a él legustaban. Estaba un poco nervioso pero al fin preguntó. No lo sé,contestó ella, ¿y tú? Sonreía y era una sonrisa como unainvitación en blanco para escribir el destino que él quisiera.Sonrió también él, se cogieron de la mano y así, mirándose, ensilencio, pasaron varias estaciones, decenas o miles, no podríandecirlo. Se acostumbraron rápido a la rutina del viaje y lo quehabía más allá de las ventanas del vagón dejó de tenerimportancia, para ellos ya no había diferencia entre la oscuridad delos túneles que se alternaba con la luz de los andenes. Sóloquedaba el arrullo del metro en movimiento.&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-family: Verdana,sans-serif; line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1.25cm;"&gt;De repente, sonó el teléfono móvil y ella descolgó con unadisculpa en los ojos que a él lo enterneció. Entonces ella empezóa hablar y algo en el vagón cambió, los demás viajeros empezaron amirarla con ojos extraños, se detuvieron las conversaciones: la voz,chillona, ahogaba el traqueteo del metro y la megafonía queanunciaba la próxima estación. La chica gritaba pero no era sóloeso; era también la falta de pudor, el estridente espectáculo quehabía asaltado repentinamente el vagón. Pero, sobre todo, eran lasmiradas de los demás viajeros lo que él no soportaba. &lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-family: Verdana,sans-serif; line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1.25cm;"&gt;Ella seguía hablando y el metro llegó a una parada, entraron ysalieron viajeros, y, cuando las puertas estaban a punto de cerrarse,él soltó la mano de ella y salió del vagón, dejando unos ojossorprendidos al otro lado del cristal. Él ni siquiera se dio lavuelta para despedirse, buscaba ya un transbordo para continuar suviaje.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-2553140536920676886?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/2553140536920676886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2012/01/transbordos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2553140536920676886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2553140536920676886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2012/01/transbordos.html' title='Transbordos'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-7552469576455503541</id><published>2012-01-16T11:27:00.000-08:00</published><updated>2012-01-16T11:27:17.345-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Biografía de un escritor</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt; &lt;!--  @page { margin: 2cm }  P { margin-bottom: 0.21cm }  A:link { so-language: zxx } --&gt; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-family: Verdana,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El escritor José LópezMoreno nació en Zaragoza en una familia de clase media. A los 26años fue condenado a pagar una multa de 35.000 pesetas y a un mes detrabajos comunitarios por destrozar a patadas una marquesina deautobús y una papelera. En el breve juicio, un testigo declaró queel acusado se abalanzó sobre el bien público sin razón aparente.La prometida de José López Moreno declaró que su novio no eracapaz de una cosa así. La vida de José López Moreno transcurriócomo sigue: aprobó las oposiciones, se casó y, tras 40 añostrabajando como profesor en un colegio, se jubiló. Murió en su camaafectado por una gripe común y fue enterrado en el cementerio deTorrero, en su ciudad natal. No tuvo hijos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-7552469576455503541?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/7552469576455503541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2012/01/biografia-de-un-escritor.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7552469576455503541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7552469576455503541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2012/01/biografia-de-un-escritor.html' title='Biografía de un escritor'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-3356382113145706635</id><published>2012-01-03T13:05:00.000-08:00</published><updated>2012-01-03T13:05:06.252-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Cifras</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Juanjo teclea y en sus gafas se reflejan las celdas de un Excel. Juanjo teclea y los dedos recorren sin pausa el teclado, como fieras que van de un lado al otro de la jaula. Juanjo teclea y el crujido de las teclas parece combatir el estrépito de las risas, los estallidos del descorche, los gritos y las bromas que invaden la oficina. “Juanjo, ¿qué haces? ¡Que no todos los días toca el Gordo!”. Pero Juanjo teclea: celda, cifra, celda, cifra, y en sus gafas se reflejan centenares, miles de celdas por llenar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-3356382113145706635?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/3356382113145706635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2012/01/cifras.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3356382113145706635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3356382113145706635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2012/01/cifras.html' title='Cifras'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8386693702967149281</id><published>2011-11-06T09:38:00.001-08:00</published><updated>2011-11-06T09:38:25.710-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Silvia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa palabra huele a asado. A filete de ternera con su poquito de sal y lo justo de aceite, y luego vuelta y vuelta. Huele a ternera, la palabra, y tiene también el aroma almidonado de la patata. Nadie ose ponerle salsa, la salsa cubre todo lo que hay de bueno en esta palabra, en esta frase, nada de salsa. Sal y aceite, no hace falta más. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Da un quiebro el párrafo, esta brisa de atardecer, y aparece un cierto aroma a risas, algo forzadas, quizá, pero risas que quieren ser verdaderas, risas que han cruzado algunas fronteras sin pasaporte ni billete. Son viejas risas y quizá por eso ese óxido, ese andar a trompicones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De pronto, salta de las frases un maravilloso olor a mofletes sonrosados, a ojos brillantes y rodillas de barro. Las palabras corren sin prisa, se enredan en crisantemos y se persiguen entre disparos de revólver y danzas de la lluvia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hay algo más, un aroma que viene de lejos, como de la niñez o quizá no de tan lejos, pero está ahí, como agazapado entre las líneas. Lo oculta quizá el olor a cerveza a cigarro a chuleta y grasa chisporroteante a vino que mancha el mantel, quizá son las arrugas y las canas que adornan las palabras, quizá es ese libro entre los dedos, ¿son poemas? Pero ésta en realidad no es la pregunta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ese aroma que viene de lejos deja ver ahora un muslo entre las sombras, el perfil de una nariz ansiosa, y es como una herida que vuelve a sangrar y el olor a sangre fresca que desciende por las frases y arrastra las risas viejas y los mofletes sonrosados hasta que llega la noche a las palabras, y hay una elipsis que se lleva con paso cansado la pregunta, la verdadera pregunta, hasta un salón donde cuelga un óleo de Julio Silva.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sólo un texto de reacción al &lt;a href="http://es.scribd.com/doc/19339000/Julio-Cortazar-Silvia-"&gt;relato 'Silvia' de Julio Cortázar&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8386693702967149281?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8386693702967149281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/11/silvia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8386693702967149281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8386693702967149281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/11/silvia.html' title='Silvia'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-5673778249196099788</id><published>2011-10-13T08:22:00.000-07:00</published><updated>2011-10-13T08:22:56.070-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>The awakening of a woman</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se mueve la pierna bajo las sábanas. Es un roce lento, manso. Es como si reconociera un terreno nuevo, un terreno que está a punto de descubrir y por eso avanza la pierna con cautela: no sabe qué puede encontrar más allá de los valles y las suaves colinas. La otra pierna es un refugio al que volver si es necesario, si más allá hace aún demasiado frío o si el abismo del colchón es demasiado profundo. Reconocido el terreno, revisados los rincones oscuros, lentamente se abren los párpados. Todo es lento, también la luz que entra sin prisa entre las cortinas y difumina la negrura del cuarto. Sabe de su victoria, quizá, y por eso no es voraz ni cruel. También son lentos los ojos, lastrados por otros mundos y otros rostros y por palabras que nunca se han pronunciado, y todo se mezcla y se agarra a las retinas. Así, aún con la resaca del viaje, se acuestan los ojos sobre un hombro, allí, al otro lado del colchón, exploran una nuca, y declaran ese terreno, que sí reconocen, su república durante un instante.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora un pie con las uñas pintadas de rojo busca el horizonte y a su paso deja estelas de espuma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una mano se agarra a la almohada: un intento nostálgico y blando de resistencia, el último. La otra es una cosechadora de paso tranquilo que araña el vientre de arriba abajo, de abajo arriba: revisa el campo después de la batalla, recuenta bajas, recupera heridos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un rizo se desliza por la almohada, se deja caer al colchón y no hay estrépito ni avalancha.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El pie alcanza al fin el horizonte y sabe que no hay más remedio que seguir, que cruzarlo. Duda: calcula con pereza los pasos que está por dar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La piel vibra, se tensa bajo las sábanas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estalla en el cuarto como una risa de juegos, las sombras que se esconden y la luz que las busca bajo la cama, en los pliegues de las sábanas. Y en ese juego, las sábanas dejan al descubierto manos, vientre, piernas, piel: un cuerpo caliente y desnudo que de pronto se incorpora, como una decisión que se ha tomado hace mucho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/KAS0AHgRDDU" width="420"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-5673778249196099788?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/5673778249196099788/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/10/awakening-of-woman.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5673778249196099788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5673778249196099788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/10/awakening-of-woman.html' title='The awakening of a woman'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/KAS0AHgRDDU/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8222702945380526140</id><published>2011-09-26T08:37:00.000-07:00</published><updated>2011-11-13T10:32:28.029-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Un final</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Compró, al fin, uno de los apartamentos que había visto por internet, convencida por las fotos de la piscina común (de un azul que ella nunca había visto en ninguna piscina) y de los geranios rojos que adornaban las ventanas (los geranios, sobre todo los geranios).&amp;nbsp;No le importó que la cocina fuera algo estrecha: usó gran parte de sus ahorros y lo compró con ayuda de una agencia y algo de papeleo.&lt;br /&gt;Los billetes de avión los reservó para el día en que tendría que dejar su antigua casa, y había una fina capa de polvo y también algo de herida en esa palabra: antigua. Los nuevos inquilinos eran una pareja de jóvenes que buscaba la tranquilidad de la vida en la campiña, lejos del ruido de la ciudad, del estrés y de las luces de neón, seguro que usted ha tenido una vida tranquila y sin estrés, sin ruido ni luces de neón, ¿verdad, señora?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pudo haberles dicho muchas cosas, pero no lo hizo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Les dejó las llaves y rechazó la ayuda del taxista para subir su única maleta al coche.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes, había descolgado el teléfono y marcado un número. Había dejado que sonaran cuatro tonos. Incluso aquella última vez, cuatro tonos eran suficientes. Luego colgó.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El avión despegó y aterrizó puntual.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Subió lentamente la escalera que llevaba hasta su nuevo apartamento, escalón a escalón, como si los contara y quisiera estar segura de que había el número exacto. La chica de la agencia hablaba muy excitada y unas llaves tintineaban entre sus dedos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí estaban los geranios rojos en las ventanas; allí, el jardín común y el azul de la piscina.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No tardó mucho en deshacer lo que le quedaba de vida.&lt;br /&gt;Bajó al jardín (y esta vez ya no hizo falta contar escalones). Se quitó las sandalias y dejó que la hierba le arañara la planta de los pies. Luego desató el pareo y se deshizo de la parte de arriba del biquini. El sol rozó sus pechos rosados y fue como una caricia adolescente, casi tímida, una primera vez. Se tumbó en la toalla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguien se lanzó al agua; con un crujido, alguien pasó la hoja de una revista.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora sí, pensó, ahora ya podía esperar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8222702945380526140?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8222702945380526140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/09/un-final.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8222702945380526140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8222702945380526140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/09/un-final.html' title='Un final'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-1229797050488763841</id><published>2011-07-14T13:42:00.000-07:00</published><updated>2011-07-14T13:44:29.564-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='créditos'/><title type='text'>Algo pendiente</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-UakjgcuZq2c/Th9SbxikR8I/AAAAAAAAAB0/p8b-Dodq5HQ/s1600/Sr_Silencio_alta.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://3.bp.blogspot.com/-UakjgcuZq2c/Th9SbxikR8I/AAAAAAAAAB0/p8b-Dodq5HQ/s400/Sr_Silencio_alta.jpg" width="355" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;El Sr. Silencio tiene algo pendiente: darle las gracias a la persona que fue capaz de ponerle cara hace ya casi dos años. Esa persona es Pablo Romero, conocido por muchos como el &lt;a href="http://www.redbubble.com/people/artistaperezoso/portfolio"&gt;Artista Perezoso&lt;/a&gt; porque se prodiga menos de lo que debería. Menos hoy, que ha tenido el detallazo de currarse el retrato que veis ahí arriba.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;Sirva este post como GRACIAS. Y sí, Pablo, tienes razón: el Sr. Silencio de la cabecera está un pelín deformado. Habrá que hacer algo pronto.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;Por cierto, la primera aparición del Sr. Silencio fue en el relato &lt;a href="http://gatociclopeico.wordpress.com/2008/06/02/una-historia-que-contar/"&gt;Una historia que contar&lt;/a&gt;. Ahí empezó todo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-1229797050488763841?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/1229797050488763841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/07/algo-pendiente.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1229797050488763841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1229797050488763841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/07/algo-pendiente.html' title='Algo pendiente'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-UakjgcuZq2c/Th9SbxikR8I/AAAAAAAAAB0/p8b-Dodq5HQ/s72-c/Sr_Silencio_alta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-6807129710274726388</id><published>2011-07-11T06:11:00.000-07:00</published><updated>2011-07-11T06:14:34.398-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>La casa</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Desde el día en que entraron los ladrones, la casa está cada vez más nerviosa. Nada de lo que decimos mi mujer y yo sirve, no hay modo de que se tranquilice. Le explicamos que no ha sido grave, que lo fundamental es que todos estamos bien. ¿Qué importancia tienen, al fin y al cabo, una televisión y un ordenador comparados con la posibilidad de un desayuno en la terraza o de un baño con burbujas? Al principio, pensamos que sus nervios eran muy normales y estábamos seguros de que con el tiempo se le acabarían pasando. Pero la verdad es que la situación ha ido a peor. Por las noches nos despertamos entre gritos y lágrimas. A pesar de nuestras legañas, intentamos calmarla con nuestras mejores palabras. Escuchamos pacientemente el relato de sus pesadillas. Incluso prometí que repararía una pequeña fuga de una cañería que causaba molestias desde hacía meses y que no había tenido tiempo de arreglar. Nada de eso ha servido. Al revés, cada día que pasa pierde más los nervios. Creo que nos echa un poco la culpa porque no estábamos cuando ocurrió el robo. A ratos tiemblan las paredes y se nos caen los cuadros encima. O se abren los grifos de repente, bañera, fregadero, lavabo, todos a la vez, y tenemos que correr de habitación en habitación fregona en mano. Además, desde hace unos días las persianas de la habitación por la que entraron los ladrones están cerradas y por las mañanas no podemos abrir las ventanas para airear, por si acaso. Pero es al anochecer cuando lo pasa peor. Balbucea que tiene miedo de que los ladrones rompan otra vez la ventana del primer piso y se cuelen. De pronto las puertas se bloquean y nos quedamos encerrados en el dormitorio o en la cocina. Nosotros le aseguramos que la policía está a punto de atrapar a los ladrones y que hay pocas posibilidades de que nos vuelvan a robar. Pero no funciona y hay que esperar a que las cosas se calmen. Como está más tranquila cuando estamos los dos, yo he dejado de ver el partido de los martes en el bar. Nos quedamos en casa, mi mujer y yo, en silencio, leyendo o viendo la televisión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Durante el día no es más sencillo. Al final lo hemos hablado y mi mujer ha pedido la baja para poder ocuparse de la casa. Y ahora que tiene tiempo, incluso se ha propuesto pintar la fachada y poner cortinas en el salón. Pero la casa está tan nerviosa que no le gusta ningún color y no se decide por ninguna de las telas que le enseña mi mujer. Yo voy haciendo arreglos que tenía pendientes. Una puerta que no cerraba bien, un enchufe que había que cambiar o una bombilla que ya no se encendía. Pero aunque le dedico todas mis horas libres después del trabajo y del fin de semana, nada de esto parece funcionar. Cuando nuestros amigos nos proponen planes, no tenemos otro remedio que decir que no, y tampoco podemos invitarles porque la casa se pone aún más nerviosa delante de otras personas. Hace unos días el cartero tuvo que pasarnos una carta certificada por debajo de la puerta. La cerradura estaba bloqueada y el timbre había dejado de funcionar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Esta noche ha sido la peor de todas. Las paredes han temblado más que nunca y la vajilla se ha hecho añicos contra el suelo de la cocina. Las persianas están bajadas y todas las cerraduras, bloqueadas. Mi mujer está encerrada en el cuarto de baño. Yo voy de un lado a otro del pasillo, todavía en pijama, y golpeo la puerta, golpeo con fuerza, pero no sirve de nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-6807129710274726388?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/6807129710274726388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/07/la-casa.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6807129710274726388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6807129710274726388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/07/la-casa.html' title='La casa'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4707730685102731270</id><published>2011-06-14T10:08:00.000-07:00</published><updated>2011-06-14T10:08:50.153-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Nostalgia</title><content type='html'>Estás en una habitación de hotel&lt;br /&gt;a ocho mil kilómetros de todo&lt;br /&gt;en la puerta, aún abierta, tus pies&lt;div&gt;&lt;div&gt;ponen a prueba la moqueta gris&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;y te preguntas&lt;br /&gt;¿dónde están el olor de los pasillos, &lt;br /&gt;el chismorreo de las vecinas, los valles&lt;br /&gt;que se forman en las sábanas por la mañana?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te miras en el espejo del baño&lt;br /&gt;ocho mil kilómetros pesan&lt;br /&gt;en tus pupilas y en la punta de los dedos&lt;br /&gt;la bombilla vacila, vacila &lt;br /&gt;y tu reflejo es un instante oscuridad&lt;br /&gt;y te preguntas&lt;br /&gt;¿busca él también un recuerdo en el espejo,&lt;br /&gt;una mirada que abrigue este vacío?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Enciendes el televisor: un murmullo&lt;br /&gt;ocho mil kilómetros distinto&lt;br /&gt;te sientas sobre el colchón &lt;br /&gt;el mando es un náufrago en tus manos&lt;br /&gt;y te preguntas&lt;br /&gt;¿qué hay más allá de esta pantalla que no sé&lt;br /&gt;que no he descubierto aún?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te asomas a la ventana&lt;br /&gt;a ocho mil kilómetros de todo&lt;br /&gt;llueve.&lt;br /&gt;Giras el pomo de la ventana&lt;br /&gt;un susurro de tierra húmeda&lt;br /&gt;cierras los ojos, extiendes el brazo, abres la mano.&lt;br /&gt;Ya no hay preguntas: sólo las gotas&lt;br /&gt;cayendo una a una&lt;br /&gt;silenciosas&lt;br /&gt;sobre la palma de tu mano.&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PD: Buen viaje.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4707730685102731270?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4707730685102731270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/06/nostalgia.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4707730685102731270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4707730685102731270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/06/nostalgia.html' title='Nostalgia'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' 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Con este microrrelato he sido uno de los ganadores del &lt;a href="http://relatarte.wordpress.com/"&gt;concurso RelatArte&lt;/a&gt; que organizan &lt;a href="http://hotelkafka.com/"&gt;Hotel Kafka&lt;/a&gt; y Zielo Shopping Pozuelo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-1538037191833495624?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/1538037191833495624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/06/ese-senor-me-persigue.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1538037191833495624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1538037191833495624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/06/ese-senor-me-persigue.html' title='Ese señor me persigue'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4075346823001575971</id><published>2011-06-02T11:40:00.000-07:00</published><updated>2011-06-02T11:40:27.379-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Interrupciones</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; line-height: 130%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;El escritor se sentó frente a su escritorio y puso sobre él un bolígrafo y un folio. Un folio blanco, dispuesto. Calentó el bolígrafo entre las manos, con ímpetu. Pero entonces un unicornio apareció en su jardín. Él no lo creyó al principio y tuvo que apretar los ojos porque el sol le deslumbraba. Dudó también porque no era blanco como siempre había leído, pero el cuerno estaba allí, eso era innegable. El unicornio dio un brinco a la casa del vecino y desapareció. Él se vio atrapado de nuevo por el folio que ahora estaba colocado en una máquina de escribir. El escritor colocó los dedos sobre el teclado, preparado. En ese momento se oyó un portazo. Miró por la ventana. Su mujer salía de la casa cargada con una maleta, atravesaba el jardín y se subía en un descapotable rojo. Había un hombre al volante. Al escritor le extrañó que llevara un pañuelo en la cabeza, su mujer nunca llevaba pañuelo. Pero entonces la casa quedó en silencio y el escritor suspiró aliviado. Pensó que podría, al fin, escribir. Allí estaba el cursor, inesperado y titilante en la pantalla del ordenador, aguardando. De repente se escuchó el estruendo de un rotor alrededor de la casa. El escritor salió a la terraza para ver qué pasaba. Un helicóptero se había posado en el tejado. El escritor gritó, gesticuló, subió hasta la terraza apoyado en un bastón porque le dolían las rodillas. El piloto no levantó el vuelo hasta que llegó el repartidor de pizzas. Ni siquiera se disculpó por la maceta rota. El escritor estaba muy cansado. Descendió las escaleras hasta el despacho muy lentamente, arrastrando los zapatos por la moqueta. Entonces empezó a sonar el teléfono. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4075346823001575971?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4075346823001575971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/06/interrupciones.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4075346823001575971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4075346823001575971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/06/interrupciones.html' title='Interrupciones'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-3679409892446316767</id><published>2011-04-19T11:25:00.000-07:00</published><updated>2011-04-19T11:25:12.692-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='taller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Al otro lado</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En la fotografía, ella sonríe y agarra su polla con la mano. Él no recuerda esa foto. Está hecha con el móvil y la calidad es mala, pero se ve claramente la sonrisa de ella y su polla, dura entre los dedos. Ella la mira y sonríe, con los labios entreabiertos. La foto no es buena, se ve el grano y hay poca luz, pero él se da cuenta de que ella está borracha. Los dos están muy borrachos, recuerda. Es la tercera o cuarta noche que salen juntos y esa vez acaban en casa de él. Van a cenar y luego toman unas copas en algún bar de Tribunal. No recuerda cuál, pero sí se acuerda de que casi no hablan: beben y se besan hasta que al final cogen un taxi hasta su casa. En el asiento de atrás ella está todo el camino con la mano metida en su pantalón, acariciándole. Recuerda que él siente un poco de vergüenza y busca en el retrovisor una prueba de que el taxista se ha dado cuenta de lo que hacen. Cuando llegan a casa la ropa no les dura mucho y entonces él hace esa foto con el móvil: ella arrodillada en el suelo, con la polla en la mano, mirándola y sonriendo. Esa noche no pasa nada más, recuerda. Él se encuentra mal de repente y tiene que ir al baño a vomitar. Cuando vuelve, ella está tumbada en la cama, dormida. Él recuerda ahora que le sorprende tanto verla allí, su cuerpo tatuado de pecas desnudo sobre su cama, que decide hacerle otra foto. Una foto que nunca llega a enseñarle. Ya da igual, piensa. No sabe dónde está esa foto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella aparece ahora de pie sobre una arena muy negra. Al fondo se ve el mar. Él recuerda que están solos en la playa y que aunque era un día soleado todavía hace algo de frío. Pero allí está ella, desnuda y diciéndole algo a él, el chico del otro lado de la cámara. Él está vestido, recuerda, y sabe lo que ella le está diciendo: venga, quítate la ropa, date un baño conmigo. Y él presiona el botón de la cámara y le hace una foto. No recuerda si finalmente él también se baña, y eso le parece extraño. Sólo recuerda que hace algo de frío todavía y al ver la foto se imagina la piel de gallina, los pezones duros, ásperos. Ella tiene la piel muy blanca y él no puede evitar fijarse en el pelo ensortijado y rojizo que le cubre el pubis. Y entonces se ve otra vez entre sus muslos, las caderas atrapadas por sus manos, las sacudidas como si quisiera zafarse, el cosquilleo de los rizos pelirrojos en sus labios. Poco a poco su polla reacciona, le aprieta bajo el pantalón. Él respira hondo. Vamos, báñate conmigo, le dice ella. Y él al otro lado de la cámara y vestido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay más fotos. Esta vez son tres y al verlas recuerda que son de una misma noche. &lt;br /&gt;Ella sentada sobre la mesa del salón, un brazo ocultando las tetas, las braguitas en los tobillos sostenidas por la tensión de las piernas abiertas. Sonríe. &lt;br /&gt;Los dos en la cama, ella sobre él, la cara muy cerca de la cámara, en primer plano. El pelo, las tetas, el vientre y al fondo su polla, de nuevo entre los dedos de ella.&lt;br /&gt;Un camino intermitente de semen que recorre su espalda, oculta las pecas. Su espalda.&lt;br /&gt;Recuerda ese polvo y el recuerdo se agarra a su entrepierna. Mete la mano por debajo del pantalón. Con la otra mano va pasando las imágenes una a una, muy lentamente. Suelta el botón y baja la bragueta, la mano se mueve ahora libre bajo el pantalón. Sus dedos dentro de ella y la mesa vibrando, las braguitas abandonadas en el suelo, su lengua recorriendo el cuello, los pezones, el vientre, el vaivén de la mano y su polla, él agarrado a sus caderas antes de correrse… Pero entonces detiene su mano. En pantalla queda la imagen de ella desnuda sobre la mesa. Y recuerda esa noche, ese polvo, y recuerda también ese día y la discusión. Lentamente, saca la otra mano del pantalón y sube la cremallera. Cierra el botón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la fotografía fuma pero está seguro de que el cigarrillo es de él. Ella nunca fuma. Allí, suspendido en la oscuridad de la foto, el cigarrillo le parece algo así como una promesa. Está sentada sobre la cama, con las piernas recogidas y los brazos apoyados en las rodillas. Desnuda. Le gusta cómo le queda el cigarrillo. No sonríe, mira muy fijamente a la cámara y el cigarrillo en la mano. No recuerda esa fotografía. Ni siquiera reconoce dónde hizo la foto, si en su casa o en la de ella. Le parece que la chica que aparece en la pantalla, sentada desnuda en la oscuridad de un cuarto, es otra persona. Y ahora, tanto tiempo después, reconoce algo frágil en ella, en esa mirada a la cámara, en los brazos cruzados sobre las rodillas. Incluso el cigarrillo deja de parecerle una promesa y se convierte en algo fugaz, en algo que está de paso. La oscuridad del cuarto se abalanza sobre ella, amenaza con engullirla y él tiene el repentino deseo de abrazarla. Pero entonces recuerda que es demasiado tarde, que la chica desnuda de la foto es ya otra persona y sabe que no puede hacer nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-3679409892446316767?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/3679409892446316767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/04/al-otro-lado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3679409892446316767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3679409892446316767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/04/al-otro-lado.html' title='Al otro lado'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-2027913462181003551</id><published>2011-02-16T11:08:00.000-08:00</published><updated>2011-02-16T11:11:43.826-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='taller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Relato en Cuentos de Ocho a Diez</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;He publicado un relato en el blog que hemos montado del taller de cuentos en el que ando metido. La cosa funciona así: los que van los lunes publican un relato el martes y los que van los jueves publican el viernes. Lo más seguro es que no se cumplan los plazos, pero dicen que la intención es lo que cuenta, ¿no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi relato: &lt;a href="http://cuentosdeochoadiez.blogspot.com/2011/02/caminar.html"&gt;Caminar&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-2027913462181003551?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/2027913462181003551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/02/relato-en-cuentos-de-ocho-diez.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2027913462181003551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2027913462181003551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/02/relato-en-cuentos-de-ocho-diez.html' title='Relato en Cuentos de Ocho a Diez'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-3879949387682364427</id><published>2011-01-03T10:42:00.000-08:00</published><updated>2011-01-03T11:01:42.220-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Instinto de supervivencia</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;" lang="ES-CR"&gt;El primer mordisco lo dio ella. Se llevó el barrio de Salamanca y un trozo de Retiro de un solo bocado. Luego se relamió y le dedicó un último movimiento de caderas al salir. Cerró la puerta con delicadeza. El segundo mordisco no quiso tenerlo en cuenta, pero fue inevitable, estaba ahí, marcado en el cuello, y escocía: la muerte de su padre. Un accidente de coche engulló la Casa de Campo, incluidos el Zoo y el teleférico, y todo La  Latina y Lavapiés. El tercero lo dio un imbécil con gafas del tribunal de oposición. ¡Suspenso!, gritó, y Ciudad Universitaria, Moncloa y Chamberí desaparecieron crujiendo entre sus dientes. Sólo al final, cuando el barrio del Pilar y Plaza de Castilla temblaban bajo las fauces de su jefe (que balbuceó algo sobre ajustes de plantilla y optimización de recursos), compró un billete de avión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-3879949387682364427?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/3879949387682364427/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/01/instinto-de-supervivencia.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3879949387682364427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3879949387682364427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2011/01/instinto-de-supervivencia.html' title='Instinto de supervivencia'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-6795920502945375564</id><published>2010-12-09T08:53:00.001-08:00</published><updated>2010-12-09T09:01:12.270-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='taller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Ejercicio nº 5</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;   La firma es muy bonita. La caligrafía se parece a la de su abuela, pulcra, como recién sacada de un cuadernillo Rubio. Es sencilla: destaca la inicial, una A aérea que se extiende con una amplia curva por debajo del resto de letras redondeadas y correctísimas: Angelines Luján. Muy sencilla y muy bonita. Y ese nombre aún no lo tiene.&lt;br /&gt;   M. coloca el recibo con la firma en el cajón de los recibos, en un montón separado del resto. Es ya el tercero que guarda hoy y eso le hace sonreír. Por poco tiempo: hasta que se encuentra con la cara de su jefe.&lt;br /&gt;-    Un poco más de vidilla, hija mía, que la señora no tiene todo el día.&lt;br /&gt;   La señora en cuestión mira a M. entre impaciente y satisfecha por la intervención del jefe. M. piensa que lleva demasiado colorete y que el rosado de las mejillas no casa bien con los ojos de arpía. Pero no dice nada. Su jefe desaparece y M. pone en marcha la cinta y empieza a pasar los productos por el escáner. Un kilo de tomate. Plic. Una caja de cereales. Plic. Cuatro yogures desnatados. Plic. Una bolsa de espinacas frescas. Plic. Una caja de preservativos.&lt;br /&gt;   M. no puede evitar una mirada de reojo a la señora.&lt;br /&gt;   Plic.&lt;br /&gt;   Una bandeja de escalopines de pavo. Plic.&lt;br /&gt;-    Son veintiuno con cincuenta, por favor.&lt;br /&gt;   La señora le tiende la tarjeta y el DNI con desgana. M. comprueba el nombre y pasa la tarjeta por el lector. Mientras se imprime el recibo, M. se lleva las manos a la espalda y la estira: demasiadas cajas de leche demasiado pesadas, demasiadas horas sentada sobre un taburete demasiado duro. Luego intenta adivinar cómo será la firma de la señora. Cursi, llena de curvas y adornos, seguro. Del hilo musical llega la voz de Paulina Rubio.&lt;br /&gt;   La impresora deja de graznar. M. arranca el recibo y se lo da a la señora junto con un bolígrafo. La señora firma y se va. Sus tacones repiquetean contra las baldosas. M. mira el papel: Raquel Fustigo. Y la R y la F son como árboles de los que salen líneas como ramas por todos lados.&lt;br /&gt;   M. vuelve a sonreír. Guarda el recibo en su sitio, con el resto de firmas vulgares.&lt;br /&gt;   Por ahora no tiene clientes. M. mira el reloj: le queda una hora y media para irse. Espera un poco pero no viene nadie. Después de Paulina Rubio suena Lady Gaga. M. se sabe de memoria el orden, el nombre y, a estas alturas, hasta la letra de las canciones. Todas las mañanas se resiste a tararearlas. Busca a su jefe: está ocupado hablando con el carnicero. El jefe golpea continuamente con el dedo una carpeta y habla muy cerca de la cara enrojecida de su empleado. El carnicero escucha encogido y asiente sin decir palabra. Varios clientes esperan al otro lado del mostrador. M. sabe de sobra como es la firma de su jefe, la ha visto muchas veces: angulosa, con las letras muy cerradas y una línea firme y recta que subraya el nombre: Luciano Ramírez. En cambio, no sabe como es la del carnicero pero se la imagina amplia, ventruda, y las os y las aes muy redondas: Mariano Cardeñosa. Mariano es un nombre que no tiene todavía. M. está segura de que su firma quedaría muy bien en sus álbumes.&lt;br /&gt;   M. sigue sin clientes pero no se decide. Y la culpa es de un flamante cartel que apareció hace dos semanas en la nave de enfrente: Mercadona. Esas nueve letras, verdes, recién estrenadas, fueron como un resorte para el jefe: salió del despacho para no volver a entrar y se dedicó a perseguir a los empleados por los pasillos, a vigilar sin descanso a las cajeras desde una esquina, a medir el ancho de los filetes que se cortaban en carnicería... Y también se le empezó a caer el pelo. Al pensarlo, M. casi siente lástima por él pero entonces la espalda le pega un mordisco y ésa es la única excusa que necesita. Coge los tres recibos, comprueba que su jefe todavía está ocupado y se dirige al despacho.&lt;br /&gt;   La lámpara del cuarto tiembla con un zumbido metálico. Sin el bullicio del supermercado, el hilo musical suena como si Lady Gaga estuviera dentro del despacho. M. ignora el desorden de folletos caducados, de etiquetadoras y muestras de productos, y se acerca a la vieja fotocopiadora. Coloca los tres recibos bajo la tapa –tres nombres nuevos para su colección: Juan Manuel, Feliciano y Angelines- y aprieta el botón. El folio con las tres firmas aparece enseguida al otro lado de la maquina. M. sonríe satisfecha y se guarda los originales y las copias en bolsillos distintos.&lt;br /&gt;   En ese momento, la puerta del despacho se abre de golpe. Por ella aparece un hombre cargado con una caja.&lt;br /&gt;-    Hola. ¿Dónde dejo esto?&lt;br /&gt;   M. mira a su alrededor buscando el lugar adecuado pero en realidad no importa mucho.&lt;br /&gt;-    Ahí mismo, donde pueda.&lt;br /&gt;   El hombre deja caer la caja con cuidado.&lt;br /&gt;-    ¿Qué es?&lt;br /&gt;-    ¿El qué?&lt;br /&gt;-    Lo que ha traído.&lt;br /&gt;-    Ah.&lt;br /&gt;    El hombre parece no estar muy seguro.&lt;br /&gt;-    Creo que son máquinas para que firmen los clientes cuando paguen con tarjeta. Como ésta, mire.&lt;br /&gt;    El hombre le tiende una máquina negra con una pantalla en el centro que brilla sin fuerza. Una especie de bolígrafo de plástico pende de un cordón también negro. M. se nota torpe al coger la máquina, como si sus manos se resistieran.&lt;br /&gt;-    Para ahorrar papel, ya sabe.&lt;br /&gt;   Sí, M. las ha visto en otras tiendas. En El Corte Inglés, y está segura de que también las tiene el nuevo Mercadona. Para ahorrar papel, se repite M. El progreso, piensa, y el progreso le parece una porquería: una pantalla pálida en la que apenas cabe una firma; letras, rectas, curvas reducidas a cuadraditos verdes; bolígrafos de plástico sin vida. Y M. sabe que, si a su jefe no le da un infarto por el camino, el progreso no se va a detener ahí.&lt;br /&gt;-    Ya que está, ¿me puede firmar la entrega?&lt;br /&gt;    M. coge el bolígrafo negro, observa la pantalla, duda. El hombre insiste.&lt;br /&gt;-    Es muy fácil, es igual que en…&lt;br /&gt;-    Ya, sí, igual que en papel, ¿no? Pero no. No se la voy a firmar. Mejor que busque a mi jefe, estará ocupado persiguiendo a algún empleado.&lt;br /&gt;   M. no espera a la reacción del hombre. Sale del despacho con la mano en el bolsillo, rozando el papel con las yemas de los dedos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-6795920502945375564?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/6795920502945375564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/12/ejercicio-n-5.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6795920502945375564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6795920502945375564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/12/ejercicio-n-5.html' title='Ejercicio nº 5'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8039069396945462957</id><published>2010-11-01T09:35:00.000-07:00</published><updated>2010-11-01T10:06:42.491-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='taller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Ejercicio nº 2</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;b&gt;En un islote de Oceanía, un islote mezquino, pedregoso, dos náufragos caminan por la playa como dos cormoranes heridos&lt;/b&gt;. Avanzan lentamente, como si la arena les agarrara los tobillos a cada paso. Uno de ellos lleva un taco de polo que usa a modo de bastón. Chof, chof, marca el ritmo. El otro camina a su alrededor en zigzag con aire distraído. Lleva el brazo derecho vendado con una camiseta rosa. Ambos son altos y llevan el torso descubierto. Las costillas sobresalen como muescas que el tiempo ha marcado en la piel.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; De repente, el que lleva el brazo vendado se detiene y se derrumba boca arriba sobre la arena. El otro se detiene.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Vamos, Louis, levanta. Tenemos que seguir y volver a la cueva antes de que se haga de noche.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- No Marcel, no. Estoy cansado de andar. Y Marguerite no puede caminar más. Tenemos mucha hambre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; Marcel resopla inclinado sobre el taco. Las piernas casi no se distinguen del palo en la sombra alargada que el sol proyecta sobre la arena.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Claro que tienes…, que tenéis hambre. Yo también tengo hambre, pero quedarnos aquí parados no lo va a solucionar. Hay que volver a la cueva, allí al menos tenemos cocos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- ¿Cocos? Marguerite está cansada de comer cocos. Todo el día cocos. Para desayunar, para comer, para cenar. Cocos, cocos, cocos. Y yo también empiezo a detestar los cocos, si te sirve de algo. ¿Sabes qué me apetece, Marcel?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- ¿Qué te apetece, Louis?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Me apetece un filete. Un buen filete de ternera con salsa de mostaza y con patatas fritas. Y una copa de vino tinto. Un Châteaux Léoville, por ejemplo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; Marcel no contesta. Desliza poco a poco la mano por el taco y se sienta con cuidado sobre la arena, junto a Louis, que sigue tumbado y acaricia el vendaje rosa del brazo. Frente a ellos, el sol se deja engullir por el mar sin oponer resistencia. Las olas rugen a sus pies. Marcel se lleva la mano al vientre y pellizca la piel reseca y tostada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- O a lo mejor pescado -continúa Louis-. Marguerite echa de menos el Isami. El mejor sushi de París, dice.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;Luego añade, como si hablara para sí mismo, casi en voz baja:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Sushi… No, creo que prefiero filete.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; Marcel sigue muy quieto, con el taco bien agarrado en su mano derecha. A su lado, Louis, con una sonrisa que se escurre entre la poblada barba, sigue hablando.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Quizás podría intentar pescar algo. No puede ser tan complicado. Meterse en el agua, ir con cuidado, un movimiento rápido y, ¡hop!, un buen pescado para cenar esta noche. ¿Tú qué crees, Marcel?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; Marcel le mira con desgana.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- No, Louis, mejor no lo intentes. Estás demasiado débil…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- No, Marcel, lo que estoy es demasiado hambriento. Y a Marguerite no dejan de sonarle las tripas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Acabarías en el fondo del mar, Louis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; El sol casi se ha puesto en el horizonte y del mar llega una brisa fría que anuncia la noche. Marcel clava firmemente el taco en la arena y se apoya en él. Resopla y se levanta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Vamos, Louis, tenemos que seguir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; Louis se incorpora hasta quedar sentado. Tiene la mirada perdida y no deja de acariciar el vendaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Dice Marguerite que su primo Antoine pescó una vez una carpa con sus propias manos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; Se pone de rodillas, extiende una pierna, después la otra, trastabilla. Marcel le tiende un brazo pero Louis no parece verlo. Al fin consigue quedar de pie. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;- Su primo Antoine es un poco tonto. No puede ser difícil.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt; Louis mira al mar una última vez. Su cuerpo se encoge con un escalofrío. Luego, echa a andar junto a Marcel&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;*La frase en negrita corresponde al relato "El valor" de Ángel Zapata. Era el punto desde el que debíamos partir para construir nuestro propio cuento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8039069396945462957?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8039069396945462957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/11/ejercicio-n-2.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8039069396945462957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8039069396945462957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/11/ejercicio-n-2.html' title='Ejercicio nº 2'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-7825247722626806599</id><published>2010-10-23T08:17:00.000-07:00</published><updated>2010-10-23T08:22:51.409-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Cuervos en las ramas</title><content type='html'>&lt;div&gt;Una cicatriz en la garganta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es una certeza, un hachazo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en las raíces negras del árbol.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los cuervos vuelan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cra, cra, cra, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;espantados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El árbol sacude las ramas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;libres de picos y garras.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No teme ya la definitiva llegada del rayo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-7825247722626806599?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/7825247722626806599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/10/cuervos-en-las-ramas.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7825247722626806599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7825247722626806599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/10/cuervos-en-las-ramas.html' title='Cuervos en las ramas'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-1566736807202036972</id><published>2010-10-02T04:19:00.000-07:00</published><updated>2010-10-02T04:23:18.029-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Robos en los parques</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La hierba está húmeda y nota cómo esa humedad se va filtrando lentamente por sus pantalones hasta llegar a la piel. Se ha olvidado de traer una manta y ella tampoco lo ha pensado. A Jon le fastidia saber que luego, cuando se levante, la tela azul de sus vaqueros estará teñida de verde pero la cosa ya no tiene solución y pensar en ello solo sirve para aumentar su nerviosismo.&lt;br /&gt;    El silencio, ese silencio entre ellos que ni el graznido de las cotorras ni el rumor de la fuente pueden apagar.&lt;br /&gt;    Jon mira a su alrededor. El color verde se extiende por todos lados y cuelga también por encima de ellos como una advertencia que él no entiende pero sí siente. Hay algunas manchas blancas, azules, rojas que son personas: parejas que leen o juegan a las cartas o simplemente se tienden sobre el césped como si el tiempo se hubiera posado en sus tobillos, grupos de amigos con litronas que se esconden en bolsas de plástico y cigarros y también algún porro, una chica con un perro que corretea descubriendo árboles y arbustos, la piel brillante como un espejismo de un corredor. Jon los mira y son todos como un corte en la piel, un corte pequeño que escuece y que no se cierra.&lt;br /&gt;    Por el sendero, un trazo gris, camina con paso rápido un chico de pelo enmarañado con una mochila al hombro. El chico mira curioso a su alrededor mientras avanza. Durante un segundo su mirada se cruza con la de Jon. Jon intenta descubrir en su rostro algo que los iguale: una duda, un temor, una culpa; pero solo ve un poco de sueño bajo los párpados. El chico de la mochila sigue su camino y se aleja dejando un rastro de polvo y crujidos de arena.&lt;br /&gt;    Y luego está ella, a su lado, al otro lado del silencio, apenas a diez centímetros de hierba que son como diez kilómetros de bosque frondoso, inexpugnable. Laura, tendida, desparramada, una pincelada de pelo naranja y piel blanca sobre el verde. Y Jon piensa que alguien se equivocó con los colores, que ese día no puede ser verde, ni naranja, tampoco blanco, que ese día merece un gris casi negro, un gris que lo oculte todo: las parejas, las litronas, los perros y los chicos de pelo enmarañado que caminan parque abajo como si dejaran el mundo a sus espaldas.&lt;br /&gt;    Laura se despereza sobre la hierba, mira a Jon, y musita: Qué buen día hace.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    El chico de la mochila sigue su camino, atraviesa el parque, no deja de mirar a quienes pasean o a quienes toman el sol entre los árboles. Llega a su destino: un polideportivo. Cuando termina de hacer deporte, se ducha y vuelve a casa. De nuevo, a través del parque. Deja la mochila, se prepara un café, se sienta frente al ordenador y abre un documento de texto. Comienza a teclear: escribe sobre la pareja que ha visto en el parque. Él, digamos Jon, con el pelo largo y rizado recogido en un moño. Ella, pelirroja y muy blanca: Laura. Y Jon salió ayer de fiesta con sus amigos, y acabó en otra habitación bajo otras sábanas, y ahora está sentado junto a Laura en el césped y no sabe cómo contárselo.&lt;br /&gt;    El chico de la mochila no ha pedido permiso para robarle la vida a la pareja, darle la vuelta, buscar en sus bolsillos, sacudirla o cambiarla por otra. Quizás él nunca se acostó con otra chica y el día es del color del que tiene que ser. Quizás fue ella o quizás ni siquiera salían juntos: solo amigos en un parque después de clase.&lt;br /&gt;    El chico de la mochila sigue tecleando.&lt;br /&gt;    Laura nunca supo que Jon le había engañado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-1566736807202036972?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/1566736807202036972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/10/robos-en-los-parques.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1566736807202036972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1566736807202036972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/10/robos-en-los-parques.html' title='Robos en los parques'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-103789302653280535</id><published>2010-09-18T12:20:00.000-07:00</published><updated>2010-09-18T12:26:28.642-07:00</updated><title type='text'>Nunca venderemos millones de discos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Hay días en los que en la televisión sólo hay sueños y esperanzas, y pide un crédito y cómprate este coche con llantas de aleación, y mira qué pelo más sedoso y brillante: ¡compra nuestro champú!, y si sonríes mucho en un casting, te pones esta camisa ceñida a tus abdominales y cantas canciones de Mikel Erentxun, te convertiremos en estrella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Esos días el barro y las heridas en la rodilla y los roces, y los surcos de sudor en la axila, y el dolor de los músculos por cargar el pescado fresco en los camiones y ojos cansados frente a los libros cuando llegan los exámenes, todo eso, esos días, se nos olvida y creemos que los accidentes de avión son siempre culpa del piloto (o de la compañía que los explota), y que el Gobierno es responsable de las inundaciones de las casas construidas demasiado cerca de los ríos, y que la vida es injusta porque yo bailo mejor que los imbéciles de Fama.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Buscamos culpables, pero los culpables somos nosotros por hacer caso a la televisión (y a las películas de Disney, y a los libros de Paulo Coelho).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-103789302653280535?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/103789302653280535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/hay-dias-en-los-que-en-la-television.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/103789302653280535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/103789302653280535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/hay-dias-en-los-que-en-la-television.html' title='Nunca venderemos millones de discos'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-9046774804486642502</id><published>2010-09-15T11:09:00.000-07:00</published><updated>2010-09-15T11:10:39.098-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Ya nadie usa betún</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Ya nadie usa betún, piensa mientras recoge los zapatos del armario. Y hay muchos zapatos, más de los que usa, más de los que recuerda. Algunos están viejos y llenos de agujeros; otros relucen como si hubieran estado mucho tiempo esperando el momento de salir de la oscuridad del mueble. Los va colocando con prisa dentro de la maleta donde se amontonan. No sabe si cabrán todos, ha calculado mal. Tendrán que caber, piensa, y sigue trasladando frenéticamente los zapatos de un lado a otro, y por el camino se deshacen parejas y se crean otras nuevas: una Converse roja destrozada de conciertos y copas y un zapato de tacón nuevo que no recuerda haber comprado, una bota marrón y una zapatilla deportiva que compró cuando aún creía que iría todos los días al gimnasio… Los zapatos vuelan unos instantes sostenidos en el aire, como cachorros, y el viaje no da más que para un hola, cuánto tiempo, o quizás un airado menos mal que nos han sacado de ese desorden de sombras y de polvo. Pero enseguida les dejan caer sin cuidado en otro desorden que las separa de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Ya nadie usa betún, y no sabe por qué se ha acordado de eso ahora, pero piensa en su madre y en los madrugones de ojeras y luz de lámpara y en el roce furioso del cepillo contra la piel de sus zapatos del colegio. Ella y la falda del uniforme. Ella y las tostadas con Flora y el Cola-Cao humeante. Y allí, de cuclillas, vaciando un armario compartido, el Cola-Cao le parece algo lejano e irrecuperable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; Entonces, entre el caos que se vacía o, más exactamente, se traslada, aparece un zapato de hombre. Un zapato de piel marrón descolorida y hecho un gurruño. Un zapato que llega desde el pasado: cinco años tres meses y algún día, calcula. Y tiene que fumarse un cigarro, pausar el torrente que le inunda la cabeza con la mecánica sencilla de encender aspirar espirar. Se sienta en la cama. Mira la cajetilla, se fija en el círculo rojo y en las letras de la marca, cuenta los cigarros que asoman. Le quedan pocos aunque la compró hace ya varios días. Da algunas caladas breves. Se da cuenta de que hace mucho tiempo que no fuma en la habitación. Era parte de su pacto y lo está rompiendo y la traición se extiende por la habitación. Pero da igual, ya da igual. Tiene que acabar con los zapatos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Sale del cuarto en busca de un cenicero. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La casa está en penumbra, las persianas bajadas, unos libros abandonados sobre la mesa del salón, el goteo indeterminado de un grifo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Lo encuentra sobre la barra americana y en él están todavía, a pesar de los días, los restos de los últimos cigarrillos que fumó en aquella casa. Ella sentada en el sofá. No aguanto más. Cigarro. Tengo que dejarlo. Cigarro. Tengo que irme de esta casa. Cigarro. Ella y las lágrimas cuando la decisión terminó de consumirse. Aquel día solo se llevó el cargador del móvil y un libro inacabado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Apaga bruscamente el cigarro que aún tiene encendido y deja el cenicero donde estaba. Llega al cuarto, coge el gastado zapato de hombre, lo mira unos instantes, lo deja caer al suelo. Se agacha y recomienza la tarea.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Sin embargo, sus manos no retoman el ritmo frenético, no pueden evitar ser prudentes y recogen los zapatos con cuidado, como si temieran un mordisco a traición. Pero poco a poco su parte del armario queda vacía. Se sienta en la cama y observa el espacio que antes ocupaba su vida. Sesenta mil centímetros cúbicos, cuatro pisos de baldas y un metro de barra de aluminio. Las perchas cuelgan y se balancean como ramas de otoño. Sus dedos buscan el paquete de tabaco pero ella los frena justo a tiempo. Se levanta y cierra la puerta del armario. Los zapatos desbordan la maleta. La cremallera gruñe y se resiste pero al final cede. En la entrada espera otra maleta, más grande, llena de ropa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Mira el reloj. Aún tiene tiempo. Recoge el zapato de hombre del suelo y se dirige a la cocina. Rebusca con prisa en el cajón de un mueble. Luego en otro cajón. Sonríe cuando al fin lo encuentra: un bote de betún marrón sin usar. Vuelve a la entrada y coloca el zapato y el betún sobre la cómoda, frente a la puerta. Luego, saca las maletas al descansillo, cierra con suavidad y llama al ascensor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-9046774804486642502?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/9046774804486642502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/ya-nadie-usa-betun.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/9046774804486642502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/9046774804486642502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/ya-nadie-usa-betun.html' title='Ya nadie usa betún'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-1528858552732223350</id><published>2010-09-06T10:30:00.001-07:00</published><updated>2010-09-06T10:31:12.151-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Ella lo sabe</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A las niñas garcíamellado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella lo sabe.&lt;br /&gt;Te mira con sus ojos&lt;br /&gt;grandes de herida y de risa&lt;br /&gt;y lo sabe. Y piensa&lt;br /&gt;que el camino es muy estrecho&lt;br /&gt;y solo pasas si te empujan o te agachas,&lt;br /&gt;que esa luz, allí, al fondo, es caprichosa&lt;br /&gt;y te quema los párpados si le apetece,&lt;br /&gt;que el viaje está bien&lt;br /&gt;pero hay que mirar por la ventana y no olvidar&lt;br /&gt;el ruido de las calles, el humo de los bares&lt;br /&gt;el escozor de los cortes por pelar patatas.&lt;br /&gt;Ella te mira y piensa todo eso y otras cosas&lt;br /&gt;pero no lo dice. Te mira&lt;br /&gt;te coge de la mano&lt;br /&gt;y salta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-1528858552732223350?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/1528858552732223350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/ella-lo-sabe.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1528858552732223350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1528858552732223350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/ella-lo-sabe.html' title='Ella lo sabe'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-5716502818145050271</id><published>2010-09-02T04:51:00.000-07:00</published><updated>2010-09-02T05:00:33.843-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Convertir tu ombligo en instrumento musical</title><content type='html'>Convertir tu ombligo&lt;br /&gt;en instrumento musical.&lt;br /&gt;Trabar tus aristas y las mías,&lt;br /&gt;humedecer la piel&lt;br /&gt;soplar.&lt;br /&gt;Inventar una canción&lt;br /&gt;en el filo de tu vientre,&lt;br /&gt;improvisar un solo de pedorretas&lt;br /&gt;que estalle en risa.&lt;br /&gt;Cerrar los ojos y leer tus poros&lt;br /&gt;como una partitura en braille.&lt;br /&gt;Y sabiendo&lt;br /&gt;                que no hay más público&lt;br /&gt;                para este concierto,&lt;br /&gt;                que no hay telón&lt;br /&gt;         más allá de estas sábanas,&lt;br /&gt;         que solo habrá bis&lt;br /&gt;                si se te erizan las ganas,&lt;br /&gt;agotar las notas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-5716502818145050271?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/5716502818145050271/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/convertir-tu-ombligo-en-instrumento.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5716502818145050271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5716502818145050271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/09/convertir-tu-ombligo-en-instrumento.html' title='Convertir tu ombligo en instrumento musical'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4257410223268264279</id><published>2010-08-30T08:28:00.000-07:00</published><updated>2010-08-30T08:43:13.798-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Una cerveza y un cigarro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¡Hola! ¿Me permitís un segundo?       &lt;br /&gt;O disparas a bocajarro o no tienes ninguna posibilidad, así que mientras saludas repartes las cajitas por toda la mesa, entre las cervezas, las coca-colas y un café con hielo. Notas el silencio repentino, las miradas incómodas, pero no importa, sigues hablando e intentas no mirar las cervezas, sobre todo las cervezas.&lt;br /&gt;- Soy madre soltera. Estoy en paro desde hace un año y no encuentro trabajo. ¿Me compráis una? Son sólo tres euros…       &lt;br /&gt;Has mentido: no tienes hijos pero ¿y qué?, todo el mundo miente. No quieres mirarles porque ya sabes lo que verás. Sus caras calladas, los ojos amables, pretendidamente compasivos. Siempre hay alguno que mira para otro lado, dos que sonríen cómplices e impacientes. El resto te ignora pero calla. Nadie se atreve a decirte lo que todos piensan: que te largues, que molestas, que estábamos hablando y nos has interrumpido, que no eres bienvenida. Nadie lo dice pero no hace falta, porque al final miras y ves que está escrito en la media sonrisa del chico rubio, en la morena que niega con la cabeza, en las sacudidas de la pierna del chico de gafas. No importa, tú sigues hablando.&lt;br /&gt;- Las he hecho yo, ¿os gustan? Son de sándalo, mira, huele, huele…       &lt;br /&gt;Pero el chico rubio rechaza la caja con una sonrisa nerviosa.&lt;br /&gt;- ¿A que huele bien?       &lt;br /&gt;Los dos sabéis que no lo ha olido, pero él asiente a pesar de todo y enseguida aparta la mirada. Una de las chicas da un trago a su cerveza y ya no puedes evitar las ganas de beber y también te apetece un piti y estás a punto de pedir uno pero recuerdas a tiempo a qué has venido, por qué estás allí, frente a seis desconocidos, con las cajitas desparramadas por la mesa.&lt;br /&gt;- Son solo tres euros, las he hecho yo… Venga, compradme una, son solo tres euros.       &lt;br /&gt;Y es cierto, las has hecho tú y se nota. Están un poco sucias y algo astilladas, los lados no encajan, pero no importa. Por alguna extraña razón la gente se siente bien comprándote algo que cree que has hecho tú. Si está un poco estropeado es casi mejor. Pero estos siguen callados y nadie saca la cartera. Venga, solo uno, con que se lance uno el resto siguen. Siempre hay uno que se siente mal y piensa que total, son tres euros, y arrastra al resto. Pero no, se mantienen firmes en sus sillas de aluminio aunque notas que se revuelven un poco. Están incómodos. Da igual.&lt;br /&gt;- Aunque sea, compradme una entre todos, solamente una...       &lt;br /&gt;Esta vez sí, la chica morena se decide y te dice que no, que no te vamos a comprar nada, que muchas gracias. Lo dice de manera amable, firme pero amable, pero eso no evita que te cabrees. Y entonces recoges bruscamente las cajas. No te despides, buscas ya otra mesa. No, una pareja no, las parejas nunca compran nada. Oyes a tu espalda que los seis han retomado la conversación y ríen. Da igual, ya da igual, solo quieres tres euros, ¿me compras una cajita?, para comprarte una cerveza, una puta cerveza. Y quizás también pidas un cigarro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4257410223268264279?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4257410223268264279/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/08/una-cerveza-y-un-cigarro.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4257410223268264279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4257410223268264279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/08/una-cerveza-y-un-cigarro.html' title='Una cerveza y un cigarro'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4677971303639451432</id><published>2010-08-23T15:02:00.000-07:00</published><updated>2010-08-23T15:30:55.791-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Jugando</title><content type='html'>Una terraza en Madrid es como una bocanada de aire fresco.&lt;br /&gt;Quizás un jardín o un parque donde jugar y reír y perderse.&lt;br /&gt;¡La pista de lanzamiento para explorar Marte cualquier noche de agosto! Three, two, one...&lt;br /&gt;Una terraza en Madrid: unos labios que gritan callados: ¡Ahí os quedáis con vuestros coches y vuestras prisas y vuestras farolas que ocultan la noche!&lt;br /&gt;Un robo triunfal y precioso; una aldea irreductible que resiste aún al invasor.&lt;br /&gt;Un polvo de soslayo, furtivo y silencioso...&lt;br /&gt;Quizás ahora alguien nos esté viendo desde ahí arriba, justo en este instante: desnudos y fumando en esta terraza.&lt;br /&gt;Esta vez ella no dice nada. Da una calada al cigarro y sonríe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4677971303639451432?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4677971303639451432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/08/una-terraza-en-madrid.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4677971303639451432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4677971303639451432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/08/una-terraza-en-madrid.html' title='Jugando'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-3729925851158610994</id><published>2010-08-12T03:52:00.000-07:00</published><updated>2010-08-12T03:53:42.821-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Vacaciones</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Floto. El agua fría y salada sustenta mi cuerpo y lo mece, y las olas apagan con su rumor el toc-toc-toc-toc de las palas, los gritos de los vendedores de patatas, los besos de las parejas en la orilla. Hundo la cabeza en el agua y el mundo se para en una estación entre el cabo de Trafalgar y el horizonte. Me bajo y me dejo llevar por la corriente. De repente, soy un grumete a las órdenes de Jack el Afortunado, soy un traidor a mi patria y lucho con los ingleses en la batalla de Trafalgar. Después, llego exhausto pero entero a la cala desierta de alguna isla griega; solo tú me esperas, piel dorada sobre arena dorada. Pero entonces la corriente me arrastra hasta las costas de Egipto, y yo abro bien los ojos bajo el agua por si descubro los tesoros de la antigua Alejandría. Sin darme cuenta atravieso el canal de Suez y caigo en las manos de temibles piratas somalíes, unos apuntan sus kalashnikov a mi cabeza, otros disparan al aire, gritan algo que no entiendo, un empujón, caigo de rodillas, el cañón de un arma contra mi cabeza…&lt;br /&gt;Una burbuja recorre mi espalda como el dedo de una mujer. No eres tú, tú me esperas tumbada en la arena, piel dorada sobre…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-3729925851158610994?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/3729925851158610994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/08/vacaciones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3729925851158610994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3729925851158610994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/08/vacaciones.html' title='Vacaciones'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-7340090340559503728</id><published>2010-05-14T04:34:00.001-07:00</published><updated>2010-05-14T04:35:47.380-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>La gente se equivoca</title><content type='html'>La fuerza no hay que aplicarla&lt;br /&gt;en el impulso.&lt;br /&gt;La gente se equivoca.&lt;br /&gt;El enemigo es el rozamiento&lt;br /&gt;y dejarse llevar&lt;br /&gt;en el vacío, agitar los brazos&lt;br /&gt;como un bebé feliz,&lt;br /&gt;y creer que se va&lt;br /&gt;hacia algún lado.&lt;br /&gt;Sobre todo, creer que se va&lt;br /&gt;hacia algun lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerza no hay que aplicarla&lt;br /&gt;en el impulso. O sí.&lt;br /&gt;Y al golpear la puerta,&lt;br /&gt;al agarrar el lápiz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-7340090340559503728?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/7340090340559503728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/05/la-gente-se-equivoca_14.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7340090340559503728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7340090340559503728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/05/la-gente-se-equivoca_14.html' title='La gente se equivoca'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4123336761106105971</id><published>2010-05-07T09:41:00.000-07:00</published><updated>2010-05-07T09:51:00.837-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='concurso eñe'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Relato f033fyh</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR" style="font-family:Verdana;mso-ansi-language:ES-CR"&gt;Un coche en una cuneta. Hace frío, un frío blanco que lo cubre todo. Cubre el capó, cubre la carretera, cubre los campos más allá de la carretera y las montañas más allá de los campos. Sólo el parabrisas persiste en la lucha – tzzzzz, tzzzzz- contra el frío salvaje. El hombre mira a lo lejos hacia el calor de una casa, de unos labios que aguardan. Sus manos dudan sobre el volante inerte. Tzzzz, tzzzz. Elige el frío, otra vez. Arranca y acelera. Su familia espera para cenar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR" style="font-family:Verdana;mso-ansi-language:ES-CR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR" style="font-family:Verdana;mso-ansi-language:ES-CR"&gt;Con este relato he participado en el &lt;a href="http://www.revistaparaleer.com/petm/que-es"&gt;concurso organizado por Eñe&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4123336761106105971?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4123336761106105971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/05/relato-f033fyh.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4123336761106105971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4123336761106105971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/05/relato-f033fyh.html' title='Relato f033fyh'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-7014456710306635390</id><published>2010-04-29T01:43:00.000-07:00</published><updated>2010-04-29T02:31:45.201-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Miedo a volar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Martin es el ángel de la Muerte.&lt;br /&gt;Con su uniforme azul,&lt;br /&gt;su sonrisa de anuncio&lt;br /&gt;y sus mejillas sonrosadas, nadie lo diría.&lt;br /&gt;Pero es el ángel de la Muerte.&lt;br /&gt;Yo lo sé.&lt;br /&gt;Te indica amablemente tu asiento&lt;br /&gt;y casi puede adivinarse a su espalda&lt;br /&gt;la siniestra guadaña.&lt;br /&gt;Sonríe como un niño feliz.&lt;br /&gt;Pero no me engaña&lt;br /&gt;cuando ofrece una revista, algo de comer&lt;br /&gt;cuando, micro en mano&lt;br /&gt;y perfecto acento british,&lt;br /&gt;desea a los confiados pasajeros un feliz vuelo.&lt;br /&gt;Un ligero temblor de impaciencia&lt;br /&gt;esa confianza antinatural, lo delatan.&lt;br /&gt;Charlotea con sus colegas también vestidos de azul.&lt;br /&gt;Planean, seguro, cómo será el golpe,&lt;br /&gt;quién la primera víctima.&lt;br /&gt;Soy el único que se da cuenta: en sus asientos&lt;br /&gt;el resto de viajeros duerme, lee o incluso mea&lt;br /&gt;en estrechas cabinas que penden a kilómetros del suelo.&lt;br /&gt;Estoy a punto de levantarme,&lt;br /&gt;delatar al impostor,&lt;br /&gt;detener esta farsa, pero entonces&lt;br /&gt;una luz se enciende.&lt;br /&gt;Cinturones. Luces apagadas. Silencio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y entonces, cruje el tren de aterrizaje. Se abren y&lt;br /&gt;cierran taquillas. Voces excitadas.&lt;br /&gt;Cuando salgo, Martin se despide.&lt;br /&gt;Ya no sonríe &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y en sus ojos noto el brillo de la decepción.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-7014456710306635390?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/7014456710306635390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/04/miedo-volar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7014456710306635390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7014456710306635390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/04/miedo-volar.html' title='Miedo a volar'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4198720807140863635</id><published>2010-04-23T00:15:00.000-07:00</published><updated>2010-04-23T00:17:05.150-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Imagen</title><content type='html'>Hay una mecedora&lt;br /&gt;en un porche sereno como una tarde de verano.&lt;br /&gt;Se mece lentamente, y hay algo de tristeza&lt;br /&gt;en su movimiento pendular. Quizás sea&lt;br /&gt;ese no llegar a ningún sitio a pesar del balanceo,&lt;br /&gt;quizás porque es el rastro aún caliente&lt;br /&gt;de una ausencia.&lt;br /&gt;Adelante. Atrás. Adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si el tiempo se hubiera entretenido&lt;br /&gt;en tus caderas, en ese preciso instante&lt;br /&gt;en que desaparecen tras la penumbra&lt;br /&gt;de una puerta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4198720807140863635?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4198720807140863635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/04/hay-una-mecedora-en-un-porche-sereno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4198720807140863635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4198720807140863635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/04/hay-una-mecedora-en-un-porche-sereno.html' title='Imagen'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-6493524045543445436</id><published>2010-03-15T02:54:00.000-07:00</published><updated>2010-03-15T02:58:32.222-07:00</updated><title type='text'>*</title><content type='html'>Cuidado. No pisar.&lt;br /&gt;Esa mirada aún está por crecer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-6493524045543445436?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/6493524045543445436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/03/blog-post_15.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6493524045543445436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6493524045543445436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/03/blog-post_15.html' title='*'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-2852209559523534108</id><published>2010-03-03T23:09:00.000-08:00</published><updated>2010-03-03T23:36:06.054-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>*</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/9641855"&gt;Suena The Things You Cherish Most&lt;/a&gt;. Un pequeño rayo de sol cruza una frontera sin saber que hay una frontera. Se posa sobre los dedos de tus pies, de puntillas para no hacerte cosquillas. Tú, tendida en el sofá, rompes todas las fronteras del mundo, dibujas un nuevo mapa en tu piel desnuda, un mapa donde no hay puestos de control ni guardia fronteriza. Cojo un rotulador negro y marco cada accidente geográfico para el viajero imprudente. Cada lunar, cada arroyo de arrugas, los largos valles de tu espalda. Me guardo alguna senda sólo para mí. Si me guardas el secreto, prometo perderme cualquier otra noche.&lt;br /&gt;Tú fumas y el cigarro desprende un susurro azul eléctrico.&lt;br /&gt;Termino de dibujar el precipicio de tu cuello. Me siento a descansar entre tus labios y desde allí veo a un viajero, no soy yo, asomado a las alturas. Llora, y creo que llora porque sabe que no volverá a recorrer tus recodos. Salta. Trato de impedirlo pero es demasiado tarde y su cuerpo desaparece en un mar oscuro y salvaje. Me siento aliviado, no debería.&lt;br /&gt;Decir que enfrentarme a tus pechos es un reto sería mentir. Si hay un riesgo es el de demorarme y no acabar la tarea. Por eso, bajo la mirada al suelo, me concentro en las líneas que voy dibujando, una a una, como una procesión de devotas hormigas que trepan hasta tus pezones. Desde allí arriba se ofrece todo lo que me queda por recorrer. Tus ríos, todos los ríos, que desembocan en tu ombligo. Tus piernas y a lejos los minúsculos dedos donde aún se balancea un pequeño rayo de sol. El mejor horizonte posible. Hasta aquí llega un olor a bizcocho recién hecho, un olor a todo lo agradable que hay en el mundo.&lt;br /&gt;La voz de Yuri se consume con las últimas cenizas del cigarro. Lo apagas con un gesto definitivo. Estás agitada. Yo retomo mis líneas en tu piel, sin prisa. Porque tengo todo el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-2852209559523534108?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/2852209559523534108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/03/blog-post.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2852209559523534108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2852209559523534108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/03/blog-post.html' title='*'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-2183588811438850164</id><published>2010-02-03T09:02:00.000-08:00</published><updated>2010-02-03T09:20:35.624-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Borrachos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span&gt;Vasiliy bebe.&lt;br /&gt;Nadie le dice nada, ni siquiera Ion, quizás porque todos saben que acabaría ocurriendo, quizás porque a aquellas alturas a nadie le queda nada que decir. También puede ser que el resto de compañeros (compañeros es, sin duda, la manera más exacta de definirlos) esté ya borracho.&lt;br /&gt;Así es que Vasiliy bebe por primera vez en los siete meses que lleva en Madrid. En una esquina, entre un Banco Popular y un supermercado, en silencio. Aparece de entre el tráfico de gente y las luces de los semáforos, andando con la contundencia de un paso militar. Lleva las manos metidas en los bolsillos de la chaqueta y nadie, tampoco Ion, se da cuenta de la tensión que estira la tela entre los puños. Nadie repara en sus ojos brillantes. Murmura un saludo que ninguno de sus compañeros escucha y va directamente a por el brik de vino blanco que está enterrado entre cartones. Bebe durante unos segundos que retumban en sus sienes, pum, pum, pum, como si le obligaran a llevar una cuenta que él parece querer ignorar, y después se queda mirando muy fijamente a los transeúntes. En silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vasiliy llegó a España en un autobús renqueante, cargando con una mochila y un gastado estuche de violín. En la chaqueta se cosió un bolsillo secreto en el que guardó la mayor parte de sus ahorros. Dejó fuera lo necesario para sobornos y para poder comer durante el viaje. En el otro bolsillo llevaba un número de teléfono y una dirección. Nadie cogió nunca el teléfono y la dirección no aparecía en el callejero de Madrid.&lt;br /&gt;Recorrió las calles bajo un cielo amenazante. Caminaba sin rumbo, hipnotizado por las voces extranjeras, por el ruido de las bocinas y el color de los autobuses. Esquivaba viandantes como gigantes y las sombras enormes de los edificios parecían querer engullirle. El bochorno desdibujaba la ciudad haciéndola aún más extraña.&lt;br /&gt;Al final encontró una pensión barata, llena de gatos y de parejas que disfrutaban de una noche de intimidad fugaz. Pasaba los días buscando escuelas de música pero en aquellas fechas todas estaban cerradas. Seguramente no importaba demasiado porque no tenía un currículo que dar. De madrugada le despertaban el ruido de las tuberías y el calor de Madrid. Cuando se quedó sin dinero no regateó ni pidió una prórroga: pagó la última noche y a la mañana siguiente se duchó y se fue.&lt;br /&gt;Desde entonces, durmió en parques y plazas, el estuche del violín bajo las piernas y la mochila como almohada. Empezó a tocar en El Retiro o en la plaza Mayor. Buscaba un rincón y colocaba el estuche abierto, desnudo y anhelante, frente a él. Cerraba los ojos y el roce del arco con las cuerdas le devolvía a la vieja aula del conservatorio. Mientras las notas escapaban como si tuvieran vida propia, Vasiliy dibujaba a su alrededor unos muros algo amarillentos, unos rostros concentrados, el movimiento armónico de los brazos y el ceño fruncido de una profesora. Todo, muros, rostros, brazos y aquel ceño, eran pasado pero también presente porque la nostalgia le mordía el pecho con dientes pequeños y su cuerpo se estremecía cuando la música dejaba de sonar, como si volviera bruscamente de un viaje muy largo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nombre resuena como un puñetazo. Alguien le pide a gritos el brik de vino. Él lo ignora. Da un par de sorbos, casi sin querer, y luego se deja arrullar por el vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Murió lentamente el otoño y llegó el invierno, y Vasiliy cambió la oscuridad impasible de la ciudad por la luz indiferente del metro. Al principio tocaba de vagón en vagón, un ojo en el violín, el otro en los andenes por si aparecían los vigilantes de seguridad. Un día descubrió en Nuevos Ministerios un rincón tranquilo por donde pasaban decenas de impacientes viajeros. Tocó una pieza de Bach, sonriendo, los ojos muy cerrados, el cuerpo muy tenso, pero cuando acabó se encontró frente a él a un hombre pequeño y muy rubio. Llevaba un estuche de trompeta reluciente en la mano. El hombre le dio un empujón y le explicó algo apresuradamente. Vasiliy entendió sin entender que incluso los pasillos de metro tienen dueño. Se alejó de allí, el estuche del violín colgando derrotado de la mano. A los pocos pasos, sin embargo, el hombre le llamó. Sonreía y levantaba las manos en señal de paz. Indicó a Vasiliy que le siguiera. Él se dejó llevar hasta otro rincón menos tranquilo, pero un rincón que era suyo.&lt;br /&gt;Con el paso de los días se adueñó de otras esquinas en otras estaciones. Sus ojos se fueron impregnando del neón de los pasillos. Seguía imaginando que tocaba en la sala del conservatorio, pero los contornos eran cada vez más difusos, los rostros menos reconocibles y en los momentos en los que se le escapaban los recuerdos la música sonaba más violenta, más urgente.&lt;br /&gt;En Manuel Becerra conoció a Esteban, un argentino que tocaba la guitarra y cantaba en el pasillo de la línea 6. Alguna vez tomaban mate en casa de Esteban, en el pequeño salón que por las noches se transformaba en habitación para él, su mujer y sus tres hijos. A Vasiliy no le gustaba el mate pero le gustaban el calor de la estancia y el alboroto de los niños. Sin embargo, dos meses después Esteban volvió a Argentina, a su trabajo de mecánico en la empresa familiar. En Moncloa se hizo amigo de un vigilante de seguridad que le avisaba cuando acababa su turno y llegaba su compañero, mucho menos tolerante. No conseguía aprenderse su nombre. Guancarl, repetía entre dientes, y Juan Carlos se reía y le enseñaba la placa donde estaba escrito su nombre. Ju-an-car-los, dictaba con un tronido, señalando cada sílaba con el grueso dedo. Luego volvía a reír, daba una palmada en el brazo a Vasiliy y se alejaba a grandes pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bebe del brik y un poco del líquido se le escapa por las comisuras. Se seca con la manga de la chaqueta con un gesto mecánico, definitivo. El envase de vino se pliega entre sus dedos. Un suspiro escapa a la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras noches frías las pasó acurrucado en una sucursal del BBVA. Poco después alguien le llevó hasta un albergue. Supo en cuanto entró que no se quedaría mucho tiempo allí. No eran los ruidos, ni el olor, tampoco la suciedad. Era verse en cada arruga, en cada mirada febril, en cada aliento a vino barato. No podía soportar ese reflejo de un futuro que se le echaba encima.&lt;br /&gt;Dio sus datos, firmó un papel que no supo descifrar y una chica joven de rostro serio le llevó hasta una litera. Durante unos instantes se quedó mirando el colchón, la manta gris, la estructura de madera y el bulto que ocupaba la parte de arriba y que se movía en sueños. Crac. Crac. Crac. Crujía la cama y parecía que crujía todo el dormitorio. Mientras se desnudaba, alguien le tocó la espalda. Era el hombre rubio y pequeño del metro. Sonreía y le señalaba una litera vacía unos metros más allá. En calzoncillos, y por segunda vez, se dejó guiar por aquel hombre. Por el camino, se presentó: Ion. Ion, repitió Vasiliy. Ion, confirmó el otro, y siguió sonriendo. Ion se subió a su cama y Vasiliy se puso un pijama que ya había perdido la esperanza de usar. Se metió bajo la manta, se abrazó al violín y se durmió olvidando alientos, arrugas y crujidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calle vacía. Una farola. Su luz como la mirada de un inquisidor. En la oscuridad, a sus espaldas, voces. El tacto sólido y redentor de un brik.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vasiliy empezó a pasar mucho tiempo con Ion. Éste le presentó a sus compañeros rumanos: Cosmin, Gheorghe, Bogdan y el resto. Ion ya no tocaba la trompeta: se la habían robado una noche volviendo al albergue. Había intentando encontrar trabajo en la construcción, sin suerte, y ahora pedía dinero y aparcaba coches con los demás en una esquina entre un supermercado y un banco Popular. Ion le contaba todo esto y sonreía. Vasiliy comprendió que Ion siempre sonreía. Eso le gustaba. Dos días después dejaron el albergue.&lt;br /&gt;Vasiliy siguió con su rutina de rincones de metro que rompía de vez en cuando para comer con los rumanos. Les acompañaba mientras pedían en la puerta del súper pero nunca participó con ellos. Tampoco aparcó nunca ningún coche. Se comía su bocadillo sin decir una palabra y escuchaba a Ion entre maniobra y maniobra, y luego volvía al metro y a su violín.&lt;br /&gt;Ion hablaba mucho pero nunca de lo que le había empujado a dormir en aquel frío metro cuadrado de cartones. Ni siquiera cuando se emborrachaba con los demás, cuando el pasado se asomaba en miradas perdidas y carcajadas que eran compañeras de piso de la desesperación. Esas noches, Ion era una sombra silenciosa. Se sentaba en el suelo, apoyado contra la pared y cerraba los ojos, como si se empeñara en desaparecer. Vasiliy se sentaba junto a él, también callado, y negaba con la cabeza cuando le pasaban el brik. Straniu, le llamaban entonces, en un susurro mezclado con risas y toses.&lt;br /&gt;Una vez Ion le preguntó que por qué no bebía nunca. Vasiliy miró fijamente a las arrugas que enmarcaban la sonrisa perenne, como muescas en la piel por cada vez que sonreía; afrontó sus ojos, dos firmes islas en un caos de pelo despeinado, barba de pocos días y harapos; y no supo qué decir. Sí lo sabía, pero no quiso. A veces, es la única manera, dijo entonces Ion muy pausadamente, y luego volvió a su silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Straniu.&lt;br /&gt;Vasiliy.&lt;br /&gt;Straniu.&lt;br /&gt;¡Straniu!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño le miraba con ojos enormes, ojos limpios, ojos recién estrenados, y la boca muy abierta. Se balanceaba con el sonido del violín mientras su madre sonreía a pocos metros. Vasiliy también sonreía y miraba a su vez al niño sin dejar de tocar. Otros paseantes se detenían también a observar, sorprendidos con la escena, pero el niño no se daba cuenta: torpemente seguía con su cuerpecito el ritmo de la música y sus ojos se quedaban fijos en el movimiento del arco.&lt;br /&gt;Aquel niño era el oyente más atento que había tenido en mucho tiempo y no estaba dispuesto a desaprovecharlo. Se concentró en las notas, en la melodía, corrigió su postura como aprendió en el conservatorio: cuidadosamente, sin que lo note el público ni afecte a la música; recolocó con atención los dedos en el arco, sin tirantez pero firmes, y por un instante se imaginó vestido con una camisa nueva y limpia, y frente a él a una platea repleta. Se imaginó al público en tensión durante el crescendo, el silencio, las miradas fijas en la oscuridad y los focos clavados en él. Se imaginó la expectación mientras la intensidad de la música decaía, las sonrisas y los aplausos, el público levantado exigiendo un bis.&lt;br /&gt;La música se apagó y Vasiliy hizo una reverencia. No hubo aplausos ni silbidos, no hubo "bravos". Frente a él sólo había un niño que no le llegaba a las rodillas y sus ojos como un puñetazo en el pecho. La madre lo cogió en brazos. Tocas muy bien, y Vasiliy sonríó y agradeció el cumplido, pero lo que él quería era llorar, romper el violín en mil pedazos contra el suelo. Pero sonrió y volvió a dar las gracias cuando un puñado de monedas repicó en el interior de la funda de violín. Luego la madre y el niño se alejaron y desaparecieron entre el resto de personas que caminaba con prisa por Preciados.&lt;br /&gt;De repente, Vasiliy vio a Ion apoyado en un escaparate de zapatos. El rumano le saludaba con un gesto y sonreía. Ha sido tu mejor concierto. Vasiliy no sabía cuánto tiempo llevaba allí, no lo había visto llegar, pero sintió que las piernas ya no le aguantaban más. ¿Vamos a comer? Ion sonreía. Vasiliy dudaba y se tocaba el pecho, como si acariciara una cicatriz aún reciente. Vamos, venga, Bogdan no está. ¿No está? No, no está. Y, además, hemos robado postres de chocolate. Ion sonreía. Vasiliy suspiró, un suspiro largo y sonoro, llegado de muy lejos. Luego recogió las pocas monedas del estuche, guardó el violín y siguió a Ion por las calles de Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Straniu!&lt;br /&gt;Oye la voz de Bogdan. Oye sus carcajadas.&lt;br /&gt;Las ahoga de un trago.&lt;br /&gt;Straniu, el vino.&lt;br /&gt;Llega de muy lejos, de más allá del rumor del oleaje y del silbido del viento de un domingo de cielo azul desgastado, un domingo de Prokofiev en el Retiro y luego de Mozart en la calle del Carmen. Y un bocata de tortilla que se hace esperar, y una sombra veloz y un violín que desaparece, y una carrera rápida, inútil y luego nada, no hay nada desde Callao hasta esa esquina entre un banco Popular y un supermercado. Un domingo que se clava en su cabeza y duele, aunque ahora el dolor llegue amortiguado por el vino, duele porque sus raíces beben de otras más profundas y tortuosas, como la carretera por la que no hace muchos meses transitó un autobús renqueante.&lt;br /&gt;¡Straniu!&lt;br /&gt;Una mano se aferra a su brazo y alguien intenta quitarle el brik. Vasiliy se gira y entonces todo se acelera y se vuelve nítido a la vez: sus brazos empujando a Bogdan contra la pared, el débil golpe del brik al caer al suelo, sus brazos que se disparan hacia delante, la mirada de sorpresa del rumano, sus nudillos que no son sus nudillos, el ruido seco del hueso contra el hueso, el olor acre a sudor y alcohol, el brillo súbito de la sangre, el sabor salado e inesperado de las lágrimas. Y la sensación de que algo se desprende con cada golpe, como una muda de piel vieja y áspera que se rompe y le libera. Es una sensación que le gusta, una sensación que creía perdida en una sala de conservatorio de muros amarillentos.&lt;br /&gt;Alguien le agarra y tira de él. Vasiliy se debate con furia pero el abrazo es implacable. Le separan de Bogdan, que cae al suelo como un ovillo sucio y estremecido.&lt;br /&gt;Vasiliy.&lt;br /&gt;Vasiliy.&lt;br /&gt;Es la voz de Ion, son sus brazos. El pequeño Ion.&lt;br /&gt;Vasiliy.&lt;br /&gt;Y entonces la presa afloja y Vasiliy se ve libre, y de repente se siente muy cansado. Le duelen los nudillos, le tiemblan las rodillas. A su alrededor, gritos en un idioma que no entiende pero no le hace falta: entiende el silencio de Ion, entiende su mirada y entiende que hoy ha perdido mucho más que un violín. Sostiene sus ojos azules y por un instante busca un gesto cómplice, un signo que lo borre todo del mapa del tiempo. Pero Ion ya no sonríe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-2183588811438850164?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/2183588811438850164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/02/borrachos.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2183588811438850164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2183588811438850164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2010/02/borrachos.html' title='Borrachos'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-1913509220961314936</id><published>2009-12-02T16:33:00.000-08:00</published><updated>2009-12-02T16:39:42.762-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>-</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Llevo los calcetines desparejados.&lt;br /&gt;He perdido una nota mientras silbaba.&lt;br /&gt;Ahí está, danza y sonríe, me mira.&lt;br /&gt;La luz de una lámpara estalla&lt;br /&gt;y en mi cuarto&lt;br /&gt;tropiezo con las sombras.&lt;br /&gt;No hay llave que abra esta puerta&lt;br /&gt;ni camino.&lt;br /&gt;Coso los bolsillos pero aún hace frío&lt;br /&gt;en la punta de los dedos.&lt;br /&gt;Pierdo el rastro de migajas&lt;br /&gt;y no llego al FIN. Sólo quedan&lt;br /&gt;una pantalla en negro&lt;br /&gt;un murmullo&lt;br /&gt;y un crujido de palomitas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-1913509220961314936?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/1913509220961314936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/12/blog-post.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1913509220961314936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1913509220961314936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/12/blog-post.html' title='-'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-3772717923049914280</id><published>2009-11-04T14:26:00.000-08:00</published><updated>2009-11-04T14:34:11.475-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Bruselas</title><content type='html'>&lt;span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Un piano toca solo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;en la Gare du Midi.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Con sus canciones despierta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;a los fantasmas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;que viven en la maleta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;entre la pasta de dientes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;y la ropa interior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;El metro huele a otro lugar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;lejos, mucho más allá&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;de Schengen y sus columpios de Ikea.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;A azafrán, a mandioca&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;(también a gofres, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bien sûr&lt;/span&gt;)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;y a esa extraña materia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;en la que se descomponen los sueños.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Huele a otros sitios&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;en los que no hay metro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;ni por supuesto Ikea.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las calles grises,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;como un reflejo agrietado&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;del cielo gris,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;ya no suena Jacques Brel.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Sólo quedan locos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;que no temen la lluvia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;y estudiantes que se empapan&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;con la sonrisa&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;de quien se cree inmune.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Por la noche, night shops y camellos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;venden promesas a precios desorbitados.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No importa: la música ya suena &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;en alguna escuela abandonada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;(ni siquiera esa nana desquiciada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;saca a la ciudad de su letargo).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Hay parques como estallidos,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;vendedores de patatas fritas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;(&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡sauce mayonnaise, s’il vous plaît!&lt;/span&gt;),&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;mujeres que anudan el otoño&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;con sus bufandas,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;turistas que desde las terrazas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;se asoman a la ciudad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;como si fuera ella la extraña.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Torre de Babel tambaleante&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y orgullosa estación de paso,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;si alguien escribiera su historia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;sería la del héroe que avanza&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;a pesar de las heridas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-3772717923049914280?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/3772717923049914280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/11/bruselas.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3772717923049914280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3772717923049914280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/11/bruselas.html' title='Bruselas'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-7831414348248524018</id><published>2009-10-29T15:55:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.121-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Hay días así.</title><content type='html'>Llueve sobre las palmas de las manos&lt;br /&gt;el té hace siglos que se ha enfriado&lt;br /&gt;y las sábanas se retuercen en el suelo:&lt;br /&gt;no encuentran el camino de vuelta a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tardes son distancias insalvables&lt;br /&gt;flotan, zumban, chocan contra los cristales&lt;br /&gt;hay rumores que trepan las paredes &lt;br /&gt;y la aguja del tocadiscos no quiere bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es triste la luz que moja las aceras&lt;br /&gt;cuando las sombras se pisan entre ellas&lt;br /&gt;cuando los pájaros se confunden con la noche&lt;br /&gt;y el ruido de las ciudades es sólo eso: ruido.&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-7831414348248524018?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/7831414348248524018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/10/hay-dias-asi.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7831414348248524018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7831414348248524018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/10/hay-dias-asi.html' title='Hay días así.'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8597512415017983334</id><published>2009-10-21T04:06:00.000-07:00</published><updated>2010-01-20T08:55:38.490-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un buen día (Cover).'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Un buen día. (Cover).</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;IV.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cuarto es un lugar frío e inhóspito como un invierno. La cama es un desierto. No me apetece transitar sus dunas apenas iluminadas por la leve luz que llega desde el salón. Esta noche, no. Oigo mi respiración como si llegara grabada desde un viejo casete, lenta y lejana. Los brazos, las piernas parecen de otro cuerpo, un cuerpo parado frente a una habitación que no reconoce y se pregunta qué hace allí y busca algo que le devuelva la familiaridad a todo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sobre la mesa hay decenas de discos desordenados, algunos fuera de sus cajas y me devuelven un brillo pálido, casi muerto. Sé que hay otras cosas y agradezco que se queden acurrucadas en la oscuridad: papeles arrugados que contienen letras de canciones a medio escribir, revistas viejas que nunca he acabado de leer, fotos que aún no me he atrevido a tirar.&lt;br /&gt;En el suelo, la ropa desperdigada es una sombra perfecta de mi vida. Al fondo, cuatro ceros titilan en la pantalla del despertador.&lt;br /&gt;Miro el reloj de mi pulsera: las siete menos diez. Como si la inercia de las agujas fuera contagiosa, vuelvo a controlar mi cuerpo. Salgo de mi cuarto, dejo el casco sobre una silla del salón y voy hasta la cocina. Tengo sed. Abro la nevera y su luz invade la estancia como un relámpago. No queda zumo. Cojo un vaso del armario y abro el grifo. Dejo que el agua corra hasta que está muy fría. Me bebo un vaso, dos, pero sigo teniendo sed. Sin embargo, no estoy borracho. Al revés: estoy sobrio, lúcido y muy cansado. A las siete de la mañana eso es una putada. Esta noche tampoco voy a dormir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En la televisión no hay nada, ni siquiera porno. En un telediario, una chica con cara de tener ganas de estar en otro lugar da los titulares. ETA. Crisis en el gobierno griego. La OTAN amenaza con bombardear Serbia. El gol de Mendieta. La voz metálica de la presentadora se diluye en mi cabeza y casi sin haberme dado cuenta tengo la mirada fija en la bolsa de basura que hay junto a la puerta. Como si en la habitación no hubiera nada más que esa oscura figura llena de recuerdos. Mi cerebro empieza a pasar lista: tres discos de jazz que por más que lo intenté no me gustaron; dos novelas que nunca leí; un par de bragas y una camiseta con mucho escote, como todas las de Clara; una camiseta mía que huele demasiado a ella como para que siga siendo mía; un póster de que ha dejado un vacío blanco en la pared; un cepillo de dientes, un secador de pelo y una caja de Tampax; un mechero, un puto mechero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;A veces parece tan fácil deshacerse de las cosas. Incluso de los recuerdos que por las noches no me dejan dormir. Basta con una bolsa de plástico y un buen nudo. Los basureros hacen después todo el trabajo sucio. Sin embargo, las cosas de Clara llevan ahí tanto tiempo que he perdido la cuenta y mis recuerdos no se dejan cazar, los muy cabrones. Los días en los que me siento más valiente fantaseo con prenderle fuego yo mismo a la bolsa, allí, en medio del salón. Que el fuego llegue hasta mi habitación y así quizás también ardan las sonrisas de las fotos y la silueta que aún respira entre mis sábanas. Pero el impulso dura poco: el tiempo de ver cómo todo ocurre en mi cabeza. Luego siento una especie de orgullo absurdo y reconfortante, y la bolsa sigue donde está, apoyada en el quicio de la puerta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Puedo sentir cómo la casa entera se hunde bajo su peso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Es curioso: antes la echaba de menos. Sobre todo a estas h&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;oras, en las que ni el alcohol ni la tele conseguían, consiguen apagar el silencio que sale de las paredes de mi casa y se mete en mi cabeza. Me faltaba todo: el peso de su cuerpo al otro lado del sofá, el ruido de la ducha mientras yo aún me desperezo en la cama, el olor a tabaco en mi cuarto de madrugada, su mala hostia después de la siesta y la manera en que se quedaba dormida después de hacer el amor. Pero ahora lo que más echo de menos es mi vida, la que se fue a la mierda cuando Clara se largó, la que pasa ante mis ojos tras el cristal o en este mismo momento más allá del contorno de sofá. Quiero ser capaz de dormir otra vez y llevarme a casa a una Marta cualquiera sin pensar que no es la piel de Clara. Estoy harto del escalofrío que me recorre la espalda cada vez que alguno de mis colegas me da una palmadita de compasión. Harto de tener que explicar a las personas que veo poco que ya no estamos juntos, como si yo no fuera yo del todo sin ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El telediario se acaba, la chica se despide con una sonrisa que parece de alivio y comienzan los anuncios de la teletienda. Más de lo que puedo soportar a estas horas. Apago la televisión y el salón parece completamente vacío. Da la impresión de que va a pasar algo. Durante unos minutos espero con la cabeza sobre el respaldo, escuchando atentamente, casi impaciente, pero no ocurre nada. La habitación sigue tranquila y yo giro la cabeza decepcionado para mirar a través del ventanal. La persiana está subida y el exterior parece más oscuro en contraste con el salón. Me levanto del sofá y me asomó a la pequeña terraza. Hace algo de frío y no se ve mucho desde mi casa: sólo las sombras de los edificios y el cielo teñido por la luz que destila la ciudad. En la calle no hay un alma, las farolas iluminan las aceras vacías. Es una imagen triste. Sólo Juan parece trabajar en su bar porque una luz azulada se proyecta sobre el suelo desde el interior. De repente, me apetece un café.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin pensarlo demasiado, cojo las llaves de casa. Antes de salir veo otra vez la bolsa de basura. Como siempre, me prometo que luego la bajo al contenedor. Como siempre, sé que intento engañarme a mi mismo. Mis pasos resuenan en la escalera y el portal se cierra con estrépito en mitad de una noche que se resiste a morir. La verja del bar está a medio bajar. Me agacho y miro el interior: las piernas de Juan bailan frenéticamente con la fregona de un lado a otro del bar. Me cuelo por debajo de la verja.&lt;br /&gt;- Hola Juan.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Juan se gira y una sonrisa sustituye rápidamente a la sorpresa bajo una poblada barba ya canosa.&lt;br /&gt;- ¡Hombre, Juan Ramón! Desde que le dije a Juan cuál es mi nombre nunca me llama Jota, le parece una gilipollez. Yo al principio protestaba pero dejé de hacerlo porque desde ese día me invita a café todas las mañanas. Juan es de los pocos que sabe mi nombre y el único que lo usa, y su café es de las pocas cosas que impiden que no me largue del barrio todavía. Desde hace muchos años abre siempre temprano, compra el Marca y se ocupa de los escasos clientes que vienen a desayunar, que suelen ser los dueños de otras tiendas de la zona. Su mujer, Luisa, se encarga de la cocina aunque ella llega un poco más tarde para preparar los platos del mediodía.&lt;br /&gt;Mientras me dirijo a una mesa de puntillas para no manchar, noto como me sigue su mirada.&lt;br /&gt;- ¿Una noche dura? –pregunta con complicidad.&lt;br /&gt;Yo respondo con un gruñido, devuelvo una silla de la mesa al suelo y me dejo caer sobre ella.&lt;br /&gt;- Hueles a tabaco que echas para atrás —insiste.&lt;br /&gt;- Lo que huele a tabaco es tu bar, Juan. –le digo con desgana.&lt;br /&gt;Él lanza una carcajada seca y sigue trabajando. Enchufa la maquina de café y se pone a fregar el resto del suelo. El bar es estrecho y alargado, con la barra y la cocina a la derecha y un dibujo enorme de la patrona de Almuñecar en los azulejos de la pared de la izquierda, sobre las mesas. La voz desganada de un presentador de radio llega desde la cocina. Definitivamente, de madrugada todos los presentadores suenan igual: parecen ralentizar el tiempo con sus voces, convertirlo en una capa espesa por la que es difícil moverse. Juan se mete detrás de la barra y se pone a prepararme un café. La máquina suena exageradamente alta y se mezcla con el sonido de la radio. Se lo digo a Juan pero él se encoge de hombros.&lt;br /&gt;- Bueno, ¿a qué te has dedicado esta noche, chaval?&lt;br /&gt;- Nada, por ahí con el Eric y el Flo. De copas… -no soy capaz de dar más detalles- Acuérdate de ponerme otro sobre de azúcar, por favor.&lt;br /&gt;Pero Juan ya llega con el café y lo deja sobre la mesa. En el plato hay dos bolsitas, las dos con una Virgen de la Antigua dibujada con tinta azul. Sonrío. El café humea, muy negro y espeso. Juan abre la verja con un chirrido.&lt;br /&gt;- De fiesta con los amigos… —dice mientras vuelve a la barra. Y él también sonríe bajo la barba desaliñada.- Eso está bien, eso está muy bien.&lt;br /&gt;Una brisa fresca inunda el bar. Afuera, la leve luz del sol trae los primeros ruidos del día.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/CDYzaC3LJeU&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0xe1600f&amp;amp;color2=0xfebd01"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/CDYzaC3LJeU&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0xe1600f&amp;amp;color2=0xfebd01" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8597512415017983334?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8597512415017983334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/10/mi-cuarto-es-un-lugar-frio-e-inhospito.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8597512415017983334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8597512415017983334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/10/mi-cuarto-es-un-lugar-frio-e-inhospito.html' title='Un buen día. (Cover).'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-5847788997035135807</id><published>2009-09-26T05:08:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:07:15.283-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un buen día (Cover).'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Un buen día. (Cover).</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;III.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En la pista hay gente, mucha gente. No reconozco sus caras, la noche las difumina. Un gesto de vez en cuando, una sonrisa algo desencajada, una mirada que atraviesa el caos y se clava en mis pupilas dilatadas, los brazos que se mueven como si quisieran espantar a los cuervos que, junto con los ojos, se llevan los sueños. ¿Qué nos hace movernos de esta manera? Es como en ese pasaje de La Historia Interminable, no recuerdo exactamente en qué momento, hacia el final, cuando decenas de personas bailan y se retuercen desesperadamente en mitad de un camino. Pero no es lo mismo. Nosotros tememos el amanecer, y esa es la respuesta: bailamos porque tememos la luz que exprime el sol y que deja las heridas al descubierto. Somos unos cobardes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Flo no baila, sigue el ritmo con una mano, con la otra sujeta la copa y habla con Judit, que ha aparecido de entre el resto de posesos. Sven no viene, me ha dicho al llegar, como si se disculpara, y luego ha preguntado por Miguel. Miguel está con su novia, ha soltado Flo a quemarropa. No sé qué cara ha puesto Judit porque yo me he encogido de hombros y me he puesto a hablar con Eric. Flo ha sido más práctico: se la ha llevado a la barra y le ha pagado un cubata. Está generoso, el cabrón, y le funciona: ella no se ha separado de él y yo me ahogo, poco a poco, entre los hielos y los azulejos del baño. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Eric me dice no sé qué de una tía. Le miro y veo que a su lado hay una chica con cara de quinceañera y las tetas grandes. Tiene un boli en la mano. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Jota, insiste Eric, fírmale un autógrafo, y me tiende un papel. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Nunca sé qué decir y no digo nada. Cojo el papel, le digo a Eric que se dé la vuelta y sobre su espalda escribo: Nunca dejes que te jodan (sería delito). Firmo preguntándome si entenderá que la mala hostia que escupe la frase no tiene nada que ver con su cara de quinceañera. No, no lo ha entendido. Mientras se pierde, Eric me mira con reproche. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Eres gilipollas, ¿has visto sus tetas? Te la podías haber hecho, lo tenías fácil. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Se tambalea un poco, aunque quizás sea yo el que pierde el equilibrio porque noto cómo el whisky con coca cola resbala por mis dedos. Me encojo de hombros. Pensar en currarme a una tía me provoca una descarga que me paraliza. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Creo que he aborrecido a las mujeres, me oigo decir.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Y de pronto me da vértigo un infinito sin mujeres. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Eric se descojona. Puedo oír sus carcajadas entre el ruido de los sintetizadores. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;No digas gilipolleces, ya se te pasará, siempre se pasa. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Luego bebe un trago de su copa. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Jota. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Sintetizadores. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes lo que más me jode en realidad de todo esto? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Sintetizadores. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Tus patillas, tío.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;¿Mis patillas? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Tus patillas. Echo de menos tus patillas. Tienes que afeitarte, tronco. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Sintetizadores. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Eric se tambalea, sí, y su cara es una máscara histriónica al hablar. Miki funde los sintetizadores con otra canción electrónica. Kraftwerk. Es el único grupo que reconozco desde hace, por lo menos, años. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Eric, ¿sabes lo que necesito? Necesito una raya. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;La máscara asiente con un esfuerzo gigantesco. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Vamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Es complicado esquivar a la gente que baila de camino al baño. Estoy seguro de que he tirado la copa de alguien pero no vuelvo la vista. Eric va delante de mí y es como un perro que ha olido a la presa, con la mirada fija en la oscuridad del baño, al fondo de la sala. Somos dos sabuesos y la comparación me parece idiota pero exacta. Intento recordar cuántas veces he recorrido el mismo camino esta noche pero no soy capaz. Muchas, seguro. Millones. En realidad no importa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;El baño de tíos está libre. Entramos y yo me coloco tras la puerta para evitar que alguien entre mientras Eric saca la papelina. Luego prepara dos rayas, largas y finas, y me recuerdan a los gusanos que usaban en las campañas contra la droga. Dos gusanos sobre el desgastado mármol del lavabo, blanquísimos, listos para trepar por mi nariz y pasearse eufóricos por cada rincón de mi cerebro, dejando una parte de si mismos mientras se arrastran, hasta al fin desaparecer.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Déjame un billete, anda. Eric habla mientras se restriega un poco de coca por la encía, y hace un ruido, chup, chup, que se pierde en la música que resuena extraña en la pequeña habitación.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Saco un billete de cinco mil pesetas, lo enrollo y se lo paso. La mitad de la cara del rey queda hacia fuera, como si quisiera mirar de hurtadillas lo que hacemos. Siempre me ha gustado usar billetes para esnifar. Me intriga pensar por qué manos pasarán después, quién más los usará para lo mismo que yo. Me imagino los minúsculos restos de coca viajar con el billete, impregnándolo todo y entonces, durante un instante, todos tienen sus manos manchadas: señoras comprando salchichas en la carnicería, musculosos hinchados cuando pagan sus gimnasios, abuelos al darle la paga a sus nietos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Eric se mete su raya y parece un profesional. Casi sin ruido y sin dejar rastro. Me pasa el canutillo y me cede el sitio. Mi gusano sigue en su sitio, aguardando. Me inclino sobre él y justo en ese momento alguien llama a la puerta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;¡Está ocupado!, grita Eric, y su grito oculta el ruido que hace mi nariz al esnifar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Recojo con el dedo los pequeños restos que quedan sobre el mármol. Es como si no fuera mi dedo el que acaricia las encías. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Salimos del baño y un niñato nos mira con cara de sorpresa. Está muy borracho. Pasamos de largo. Cruzamos la pista. Caras, muchas caras. Cuerpos que se abren y se pliegan con el riff de Firestarter. Los esquivamos. Eric se gira: Ya no está Flo. Lo busco. Busco también a Judit. Ya no está Flo. Sonrío. Flo es un cabrón. Sonrío pero hay algo muy amargo que desfigura mi mueca y no es la coca: una cama vacía, un cuarto vacío, una vida vacía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Eric señala hacia la barra. Le sigo. Vuelvo a tirarle la copa a alguien. Me doy la vuelta. La chica parece no haberse dado cuenta y gira, gira, gira. Un remolino. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a la barra y echo de menos a Marta y a su tatuaje sobre su piel pálida. Echo de menos una piel cualquiera. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Oigo cómo Eric pide dos whiskys. Pago yo, le digo. Saco el billete de 5.000 pesetas. Partículas, minúsculas partículas blancas que vuelan de mano en mano. El vaso está aún caliente. Noto cómo el hielo lo va enfriando. Enfría mi mano también. Enfría la habitación entera. Los cuerpos quedan suspendidos en la oscuridad y yo puedo moverme entre ellos y mirarlos. No se dan cuenta. Puedo ver sus pecados y sus miedos, puedo ver que huyen, puedo ver cómo se esconden en el humo espeso que lo llena todo. Pero yo me escurro entre las volutas y sus sonrisas fluorescentes no me engañan.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;De repente, no quiero estar aquí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-5847788997035135807?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/5847788997035135807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/09/un-buen-dia-cover_26.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5847788997035135807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5847788997035135807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/09/un-buen-dia-cover_26.html' title='Un buen día. (Cover).'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-5166470655421891440</id><published>2009-09-09T11:47:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:07:15.283-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un buen día (Cover).'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Un buen día. (Cover)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;II.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nunca me ha gustado el neón que da nombre al garito. Rosa y verde, trepa el muro por encima de la puerta como una hiedra fosforescente que se apaga y se enciende sin descanso. Es el cartel que yo pondría a mi puticlub para asegurarme de que los camioneros lo ven desde sus cabinas.&lt;br /&gt;   Solitarias cabinas en penumbra.&lt;br /&gt;   Pero el Roy no es un club de carretera, es un bar y se salva por la música que pincha Miki y porque Clara no va a venir esta noche. Aún así, al atravesar la puerta no puedo evitar buscarla con la mirada. Por un instante la veo bailar, como siempre sola, en el centro de la pista, el cuerpo hipnotizado, el pelo ondulado que le cae con un tembloroso roce sobre los ojos cerrados, y el cigarro, el cigarro que prende la vacía oscuridad del Roy y deja estelas encendidas. Pero no, no está, y hay algo que se mezcla en mí: el sabor amargo de la nostalgia y el alivio de saber que no voy a verla.&lt;br /&gt;   Vamos hacia la barra. En un extremo, dos o tres personas beben con sus cubatas y los codos apoyados en el mueble, y mueven las cabezas al ritmo de una canción de Pearl Jam. No sé cuál es. Al fondo de la sala, parapetado tras una mampara de cristal, Miki es una sombra que se mueve frenética a los mandos de una pequeña mesa de mezclas. De repente, se detiene y asoma su cara. Nos ha visto y saluda con una mano que emerge como una marioneta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres, Jota? – me pregunta Flo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Me lo pienso dos segundos. Ya vale de cerveza por esta noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Un whisky con coca-cola.&lt;br /&gt;- Otro – apoya Eric.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Floren pide para los tres. El camarero es nuevo o al menos nunca lo había visto antes. Casi siempre está Marta, una chica silenciosa con una estrella tatuada en el codo, una estrella muy parecida a la que tiene Clara en la espalda, entre los dos omoplatos, un camino cerrado de tinta sobre la piel en el que tantas veces me he perdido. Pero, a diferencia de Clara, Marta tiene la piel muy blanca, teñida de noches tras la barra. Alguna noche, siempre algo pasado, le he dicho que parece una vampiresa, y ella ríe con una risa breve. Las últimas veces que he venido al Roy Marta ha dejado caer un par de sonrisas no tan breves y algún chupito de más pero entonces siempre aparece la estrella en su codo y a mi se me derrumban las ganas.&lt;br /&gt;El camarero nuevo trae las copas. Le tiendo un billete a Floren pero este niega con la cabeza, me hace un guiño y paga él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tú guárdate el dinero para luego, que esta noche va a ser larga y me parece que hay mucho que ahogar. – y sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Puto Floren. Es un cabrón, un cabronazo, pero por detalles tontos como éste se me olvida. Acepto y le doy las gracias. Suena X.Y.U. y el whisky sabe demasiado a coca-cola, y de pronto tengo ganas de irme a casa y enterrarme en las sábanas, aunque sé que será inútil, que será peor, que no podré dormir y el silencio y el vacío de mi habitación amplificarán el dolor. Por eso me quedo donde estoy, clavado frente a la barra, frente a Flo y Eric. Y de repente me veo como un maniquí que contempla su vida a través del cristal, y mis amigos me saludan desde el otro lado y luego siguen su camino por la acera, se pierden entre los transeúntes sin rostro. Sven saluda sonriente al pasar, borracho, y grita “¡que se jodan los rubios!” También está Marta, da un beso al cristal y desaparece. Sólo queda la marca de sus labios que se desvanece poco a poco. Y yo quiero salir, romper el cristal de un puñetazo y ser uno más y caminar, pero algo me ancla con fuerza al escaparate. Es el pasado, que se repite una y otra vez, como las fotos en esos prismáticos absurdos que se compran los turistas.&lt;br /&gt;   Clara.&lt;br /&gt;   Clara y su piel de aceituna, y ese tatuaje en el que nunca pasan las horas.&lt;br /&gt;   Clara y su manera de coger el cigarro, como un macarra con chupa de cuero.&lt;br /&gt;   Clara desnuda entre las sábanas, que se estira como un gato pero luego te mira con cara de cachorrillo para pedirte que le hagas café. Muy fuerte, susurra sabiendo que yo ya lo sé, que me he aprendido esa lección hace tiempo.&lt;br /&gt;   Clara y sus teorías absurdas sobre todo, y su voz de humo al contármelas, y sus ojos que huyen del sol tras las gafas de sol enormes.&lt;br /&gt;   Clara bailando en el Roy o en cualquier bar, porque ella baila de la misma manera en todos.&lt;br /&gt;   Pero hoy no está, aunque la imagine dibujando con su cigarro caminos de fuego en la oscuridad del Roy. Porque me doy cuenta de que aunque no quiera, necesito verla. Que es demasiado raro estar aquí sin ella, demasiado; porque que no esté aquí debe de ir contra alguna ley cósmica que han derogado y yo debo ser el único imbécil que no se ha enterado y todavía espero tenerla a mi lado, verla bailar hasta que se canse y me diga entre caladas que hoy duerme en mi casa.&lt;br /&gt;   Bebo un trago de mi copa que no sirve para llenar el hueco en mi pecho.&lt;br /&gt;   Hago un esfuerzo por escuchar la conversación entre Eric y Floren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo sé…&lt;br /&gt;- ¿Lo sabías?&lt;br /&gt;- Claro, me enteré hace un par de semanas pero no me lo ha dicho él…&lt;br /&gt;- ¿Y lo de Judit a qué coño venía?&lt;br /&gt;- Que se joda, nunca cuenta nada…&lt;br /&gt;- ¿De quién habláis? – interrumpo.&lt;br /&gt;- De Migue, que tiene novia. ¿Tú lo sabías?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Migue tiene novia. Vuelvo a sentirme un extranjero perdido sin mapa en mi propia vida. A pesar de la penumbra, la expresión de mi cara ha debido de ser lo suficientemente elocuente porque Eric niega con la cabeza y me mira como si acabara de llegar de algún sitio muy lejano, y Flo no puede evitarlo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, claro que no lo sabe, éste qué va a saber, si lleva tres semanas sin salir de su cuarto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Flo es un cabrón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Desde cuándo tiene novia? – pregunto, intentando ignorar el vacío que se hincha y oprime el esternón.&lt;br /&gt;- Desde hace casi un mes – explica Eric.&lt;br /&gt;- ¿Y quién es? – Migue tiene novia. ¡Plop! Algo en mi pecho estalla como un globo de cumpleaños.&lt;br /&gt;- No lo sé, una del curro, creo. Pero no me dio muchos detalles…&lt;br /&gt;- Claro… Por eso pasa de Judit… ¿Y por qué coño no dice nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Eric se encoge de hombros y da un sorbo a su copa. Apenas quedan los hielos y un fondillo de whisky descolorido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya sabes cómo es&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Deja la copa sobre el mostrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Flo, ve pidiéndome otra, anda. Ahora te la pago…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Luego me mira y hace un gesto hacia el baño con la cabeza. Yo acepto en silencio casi con alivio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pídeme a mí otro también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flo asiente con la cabeza y por un instante se queda mirando cómo nos alejamos, y yo noto que junto a él, en la barra, se quedan Clara, Marta y Miguel. Lejos del baño y sus espejos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-5166470655421891440?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/5166470655421891440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/09/un-buen-dia-cover.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5166470655421891440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/5166470655421891440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/09/un-buen-dia-cover.html' title='Un buen día. (Cover)'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4636135709596671003</id><published>2009-09-02T04:44:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:07:15.284-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un buen día (Cover).'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Un buen día. (Cover).</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;I.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Troncos... ¿os acordáis del doctor Octopus?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Nada más hacer la pregunta me arrepiento. No sé por qué hago preguntas como ésa pero sí sé cómo seguirá la cosa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿El doctor Octopus? Claro, tío. El malo de Spiderman ¿Qué pasa con él?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dudo. Estoy a tiempo de soltar un "nada", darle un sorbo a la cerveza y fijar la mirada en el culo de Judit, que, por otro, lado está muy buena. Qué coño. Ya he empezado, dejamos que los leones se diviertan. Además, voy a mirarle el culo a la camarera de todos modos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pues que hoy he estado leyendo unos viejos comics de Spiderman que tenía perdidos en mi cuarto... Muy guapos...&lt;br /&gt;Atención, ahí viene.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¡Venga ya, tío! No jodas... Tienes que airearte, cojones. Tanto tiempo en tu cuarto con las cortinas cerradas te está volviendo gilipollas...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Florent me mira muy seriamente mientras le da una calada a un cigarro. La primera en la frente. El resto sonríen y asienten. Yo también sonreiría pero alguien me ha robado las ganas. Y al culo de Judit le han salido cartucheras de repente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pues a mi me gustaba Tintín.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Gracias Eric, gracias. Acabas de arreglarme la noche. Florent ni siquiera espera a que el humo se escape de sus labios para embestir.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Joder, Eric. Tintín era gay.&lt;br /&gt;- ¡Coño! Tintín y el chucho ese... ¿Cómo se llamaba el perro?&lt;br /&gt;- ¡Qué dices, tronco! Tintín no era gay...&lt;br /&gt;- Milú, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me concentro en la cerveza mientras Eric, Florent y Miguel discuten sobre la tensión sexual oculta entre Tintín y el Capitán Haddock. Como casi siempre últimamente, me siento como un espectador de lo que pasa a mi alrededor, sin fuerzas ni ganas de unirme a lo que pasa, pero sin poder soltarlo, como si fuera mi tabla de salvación. Un televidente en su sofá, y la vida es la caja tonta.&lt;br /&gt;Saco de paseo mis pensamientos a través de la ventana, por los tejados desiguales, me los llevo a dar una vuelta por las calles mal iluminadas y trepo con ellos hasta la Alhambra, donde los suelto para que estiren las piernas entre los jardines. Con un poco de suerte, se pierden y hoy consigo dormir un poco. No recuerdo haber conseguido cerrar los ojos esta noche. En realidad, desde hace ya demasiado tiempo no logro recordar ninguna noche: son enormes prolongaciones del día en las que el silencio es intenso, casi peor que el rugido de los tubos de escape de las scooters que recorren el laberinto del Albaicín.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¡Goooooool!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El grito de Flo me devuelve a la mesa del bar, a las cervezas casi acabadas, al plato con restos de solomillo al whisky y al Valencia-Barcelona que echan por la tele. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Madre mía, qué golazo...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Eric mira fijamente el televisor: a cámara lenta, Mendieta engancha de bolea un balón al borde del área y Hesp ni se mueve, impotente. Hesp, yo, mi vida, el balón. Tengo que girar el cuello como un búho para poder verlo: un señor gol y encima al Barça. Levanto la cerveza y brindo con Flo y con Eric. Miguel no separa los ojos de la televisión, mosqueado, y el realizador parece ensañarse con él repitiendo una y otra vez, desde ángulos absurdos, el gol del jugador del Valencia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Me cago en la puta. – se lamenta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Luego coge su caña, la apura de un trago y se levanta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Otra, no? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todos asentimos en silencio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pido algo más de comer?&lt;br /&gt;- A mi pídeme otro tinto – sugiere Eric— y unas bravas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A mi me da igual y digo que sí a las bravas con la cabeza. Miguel se dirige a la barra arrastrando los zapatos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Estáis jodidos, Migue.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Miguel no contesta a la provocación de Florent. Se encoge de hombros y se inclina sobre la barra para pedirle las cañas y las bravas al Turco. Florent da una calada a su cigarro y el humo apenas se distingue en el aire viciado. Eric está absorto en el partido, sentado de lado en la silla, con la espalda apoyada en la pared de azulejos beiges.&lt;br /&gt;Algún día tengo que escribir una canción sobre el Turco, que no es turco sino sueco y se llama Sven, aunque nadie lo diría. El cabrón es más moro que Osama y cada vez que alguien, invariablemente, le pregunta cómo puede ser sueco y tener esa cara, él sonríe y responde, con su acento recién sacado de un congelador, que no tiene ni puta idea. “Ni puta idea”, literalmente. Cuatro años son más que suficientes para que hasta un sueco aprenda las buenas costumbres. Vino de erasmus desde Goteborg o desde Estocolmo, se emborrachó durante tres meses, un día de resaca se despertó con novia y cuando acabó el curso decidió quedarse en Granada y se fue a vivir con ella. Abandonó los estudios, se puso a trabajar en el bar y la novia le dejó cuatro meses después por un español más rubio que él. Lleva tanto tiempo detrás de esa barra que el bar es prácticamente suyo y más de una y más de dos noches lo he cerrado con él. Luego hemos cerrado el resto de bares de la ciudad y hemos acabado tirados en cualquier acera, ignorando al sol, cagándonos en las mujeres y en los rubios, insultando a los japoneses que se cambian de acera y nos miran desde sus cámaras digitales, Sven en sueco como para demostrar que no es árabe sin ser consciente de que seguramente no saben distinguir la lengua árabe del sueco empapado en alcohol. Sin ser conscientes ninguno de los dos de nada, en realidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿El Madrid contra quien juega mañana? – pregunta Miguel, mientras me tiende una cerveza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Luego va a buscar el plato de bravas y la copa de vino de Eric sin esperar la respuesta. Floren apaga su cigarro en el cenicero cargado de colillas e inmediatamente saca otro de la cajetilla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Contra el Santander, en El Sardinero — contesta elevando el tono, y se enciende el pitillo.&lt;br /&gt;- ¿Cómo quedaron en la ida?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Lucia interrumpe la conversación mientras arrastra sus más de ochenta años y una silla hacia nuestra mesa. Es un parroquiano habitual y un gorrón, y Florent salta como un resorte. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Y una mierda Lucia, que la última vez te acabaste la comida y ni siquiera pagaste. Tú en tu mesa, nosotros en la nuestra, y si quieres beber y comer te lo pagas tú, que tu pensión te da para eso y todavía te sobra para las putas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No hables así, niño, que podría ser tu abuelo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El viejo responde con su voz cascada. Se la rompió una traqueotomía hace algunos años. Siempre lleva un jersey negro de cuello vuelto para ocultar la cicatriz del cuello, a pesar de que la voz le traiciona y a pesar de que esta noche hace calor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pero no lo eres, así que venga, ya te puedes ir largando.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Lucia mira a Florent sonriente. Tiene una sonrisa que me recuerda a la de un niño bobalicón, de esos que en el patio del colegio no te dejaban en paz ni aunque les dieras de hostias. Pero, en este caso, el viejo se lo piensa mejor y coloca la silla en la mesa de al lado. La experiencia, será.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Ganó el Madrid seis a uno, Lucia – le contesto— aunque mañana no juega Raúl, está lesionado.&lt;br /&gt;- ¿No juega? – pregunta Eric, sorprendido.&lt;br /&gt;- Eso parece. Lo he leído esta mañana en el Marca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El viejo asiente silencioso, todavía con la sonrisa en el rostro, y se concentra en el partido, que ya agoniza. Yo le doy un sorbo a mi cerveza y le imito, asumiendo el riesgo de acabar con tortícolis. La camarera pasa por nuestra mesa y recoge los vasos vacíos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Judit, ponle una caña al Lucia que yo te la pago—le pide Miguel.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ella sonríe y luego se aleja hacia la barra, y su culo serpentea entre las mesas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuándo vas a salir con ella de una puta vez? – suelta Floren sin molestarse en bajar la voz.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los tres miramos a Migue. Éste ignora la pregunta y sigue mirando el partido, obstinado. Da un sorbo a la cerveza. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Venga ya, tío. No te hagas el loco. La cosa no puede estar más clara.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La mirada de Migue no se despega del televisor. Me empieza a doler el cuello así que me siento de lado en la silla para poder ver el televisor. El árbitro le ha sacado una tarjeta roja a Juanfran y uno del Valencia que no sé quién es se le ha echado encima. Judit aparece al fondo con la caña del Lucia. Flo insiste.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Yo no sé por qué te cuesta tanto. Con lo buena que está y lo fácil que lo tienes…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esta vez Migue salta, en voz baja pero firme.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Florent, ya te puedes ir callando la puta boca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Judit le pone la cerveza al viejo y luego deja la cuenta sobre la mesa, junto a Migue. Vuelve a sonreír pero no es una mecánica sonrisa de amabilidad, ni una sonrisa dirigida a los cuatro. Es una sonrisa de Migue y sólo de Migue, y la hemos visto todos. Judit se va pero esta vez ninguno mira cómo su culo se desliza hasta la barra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Joder, tronco, ¿eso qué ha sido…? – le pregunto, aunque en realidad no me interese, aunque en realidad no quiero saber que esas sonrisas aún existen y que a Miguel le acaban de regalar una.&lt;br /&gt;- Basta ya, joder, sí que sois pesaos con la camarera de los cojones.&lt;br /&gt;- Pero Migue, si es que la tienes hecha… -- Flo no se da por vencido, nunca se da por vencido.&lt;br /&gt;- Florentino, coño, ya vale. ¿No sabes parar? Dejadme ver el puto partido en paz…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Flo sonríe, da una calada al cigarro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pues nada, tío, tú mismo….&lt;br /&gt;- Pues eso, yo mismo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De pronto sólo se escucha al comentarista del partido. Aún no ha terminado pero no tengo ganas de volverme. Enfrente de mí, Miguel está visiblemente cabreado. No sólo el Barça va perdiendo sino que encima Florent tiene que venir a tocarle los cojones. Aunque, yo también he contribuido lo mío. Cojo un palillo y me pongo a jugar con una patata, la deslizo por el plato y hago sangrientos dibujos en la superficie que me recuerdan al Sr. Naranja desangrándose en el suelo del viejo almacén de Reservoir Dogs. Bebo un trago de la cerveza fría y se me alivia un poco la mala conciencia. Mejor intentar despejar la atmósfera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuándo volvéis a tocar, Migue?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esta vez sí deja escapar la mirada del fútbol y me mira. Se toma su tiempo para responder.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No lo sé, la verdad. Está la cosa parada…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero no os ibais de gira? – pregunta Florent, y luego hace gestos como si intentara apagar la patata que le quema el paladar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Sí, pero Sergio se ha jodido un pie.&lt;br /&gt;- Qué putada.&lt;br /&gt;- No sé, casi mejor. Al final es una paliza de furgoneta y palmamos pasta, así que…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se encoge de hombros intentando aparentar indiferencia, aunque se ve a la legua que le jode quedarse en Granada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuánto tiempo va a estar sin moverse?– le pregunto.&lt;br /&gt;- No sé, quizás un par de meses hasta que se haya recuperado.&lt;br /&gt;- Pues toca con nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Le lanzo la propuesta a bocajarro, casi sin darme cuenta. De nuevo el silencio roto por la excitación del comentarista. Me pregunto si estará teniendo un orgasmo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Con vosotros? Pero si vosotros ya tenéis bajista…&lt;br /&gt;- Ya, pero estamos un poco hasta los huevos de Kieran. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Muy bien, Florent, sobre todo sutilidad y tacto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y eso?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Florent me mira como si me pidiera permiso para hablar. Lo va a contar de todos modos, así que esta vez soy yo el que se encoge de hombros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No sé, tío, está demasiado pendiente de Migala y últimamente pasa bastante, así que queremos hablar con él para que lo deje porque entramos a grabar dentro de un par de meses y necesitamos un bajista que esté centrado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora es Miguel el que clava sus ojos en mí, esperando confirmación. Yo asiento con la cabeza aunque sé que la historia es más complicada: en realidad no se aguantan. Florent no soporta que Kieran quiera más protagonismo y Kieran está hasta los cojones de Flo y de su carácter. Los dos tienen su parte de razón, pero yo tengo claro a quién prefiero en el grupo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Migue, tú conoces las canciones y ya has tocado con nosotros. Y no vas a tocar con Del Ayo hasta dentro de por lo menos tres meses. Tienes tiempo. Si cuando acabemos de grabar no quieres seguir, no pasa nada, ya buscaremos a alguien para la gira.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No sé, Jota, no sé si es el momento, tengo que pensarlo…&lt;br /&gt;- ¡Se acabó el partido!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La voz ronca del Lucia, casi un gruñido, interrumpe la conversación. Los cuatro miramos el televisor. Tiene razón: los jugadores se van al vestuario mientras el Camp Nou se vacía. La cámara muestra las caras serias de los hinchas culés, luego a dos valencianas que están muy buenas y sonríen, con las mejillas pintadas de naranja y agitando una bandera del Valencia, y luego otra vez a los aficionados tristes o cabreados del Barça. Como si lo viera: ahora el periodista le preguntará, a pie da campo, las cuatro gilipolleces de siempre a algún jugador del Barcelona que contestará otras cuatro gilipolleces. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sven cambia de canal antes de que pueda comprobarlo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Me cago en la puta… - masculla Miguel.&lt;br /&gt;- Lo siento, tío. – Eric apura su copa de vino - ¿pagamos y nos vamos?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los tres asentimos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4636135709596671003?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4636135709596671003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/09/troncos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4636135709596671003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4636135709596671003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/09/troncos.html' title='Un buen día. (Cover).'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8274697850368471011</id><published>2009-08-25T10:09:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.121-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Pecados capitales</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Soberbia.&lt;br /&gt;No dejar que descubras&lt;br /&gt;que yo también tengo huecos&lt;br /&gt;que también a mi&lt;br /&gt;me tiemblan las piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envidia.&lt;br /&gt;Ser todas las personas&lt;br /&gt;que han pasado por tu vida&lt;br /&gt;y que saben&lt;br /&gt;todo lo que yo aún no sé.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ira.&lt;br /&gt;Notar como el aire se escurre&lt;br /&gt;entre mis dedos&lt;br /&gt;cuando golpeo en la nariz&lt;br /&gt;a tus fantasmas&lt;br /&gt;y tus miedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pereza.&lt;br /&gt;Cuando el sofá es una isla&lt;br /&gt;en un océano sin horizonte&lt;br /&gt;y tú te encaramas a mis brazos&lt;br /&gt;y entonces&lt;br /&gt;naufragar parece irremediable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avaricia.&lt;br /&gt;Robar la tristeza de tus ojos, toda,&lt;br /&gt;enterrarla en un lugar secreto&lt;br /&gt;y luego marcar con una X&lt;br /&gt;cada poro de mi piel&lt;br /&gt;para que te entretengas buscando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gula.&lt;br /&gt;Distraerme en los pliegues&lt;br /&gt;de tus labios,&lt;br /&gt;descansar bajo su sombra&lt;br /&gt;y dibujar cada suspiro,&lt;br /&gt;lograr que sonrías&lt;br /&gt;y retomar entonces el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lujuria.&lt;br /&gt;Un susurro&lt;br /&gt;un roce&lt;br /&gt;que estalla entre las sábanas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8274697850368471011?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8274697850368471011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/08/pecados-capitales.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8274697850368471011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8274697850368471011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/08/pecados-capitales.html' title='Pecados capitales'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4290416013814446747</id><published>2009-08-19T06:26:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.121-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>El sitio de tu recreo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero ser el sitio de tu recreo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;aunque eso, creo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ya lo decía una canción.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que apoyes tus horas de más&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;en los semáforos de Madrid,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;tus sueños de menos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y hasta tus más inconfesables&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;perezas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;en la torpe blandura de mi vientre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero ser el blanco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;(no me moveré, lo prometo)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;donde claves tus puñales&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;cuando te sobren amaneceres, y los domingos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;se te pierdan por la ventana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero arañarte y que te quejes&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;cuando se te rasgue el gesto de niña&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;sin tarta de cumpleaños&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y que sepas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;que te llevo a casa cuando quieras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero arañarte y que te quejes&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;cuando las piernas te tiemblen&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y el mundo te saque el resuello&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;a puñetazos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y decirte: si te agachas que sea&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;para coger impulso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero que me arañes y me muerdas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;y me des patadas, si hace falta&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;para que no me duerma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;a la orilla del camino&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:verdana;"&gt;porque&lt;br /&gt;entre los árboles&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;la sombra es más cómoda y la brisa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;trae el recuerdo de las tardes de verano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero que me arañes y me muerdas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y me des patadas, si hace falta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;si algún día llego tarde&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;al atardecer de tus ojos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;o si es muy pronto, todavía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;para abandonar&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;el asidero de tus caderas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero ser el sitio de tu recreo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y perder las horas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y pasarlas buscándote entre las luces&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;que las sábanas tatúan en tus piernas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4290416013814446747?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4290416013814446747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/08/el-sitio-de-tu-recreo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4290416013814446747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4290416013814446747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/08/el-sitio-de-tu-recreo.html' title='El sitio de tu recreo'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8559311724261426596</id><published>2009-08-11T11:11:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.121-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Horror vacui</title><content type='html'>El silencio flota. &lt;br /&gt;Es un enorme muro&lt;br /&gt;y flota justo ahí&lt;br /&gt;rozando las afiladas aristas &lt;br /&gt;de vuestros ojos&lt;br /&gt;sobre las cervezas que son  &lt;br /&gt;los lagos donde hundimos los miedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soplo y así&lt;br /&gt;el muro se va llenando&lt;br /&gt;aunque ya no quede fuerza&lt;br /&gt;en mis pulmones&lt;br /&gt;ni motivos,&lt;br /&gt;aunque sé que es tan fácil&lt;br /&gt;como separar mis labios&lt;br /&gt;y dejar de alimentar esta maquinaria  &lt;br /&gt;que me quema las comisuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sigo soplando mientras&lt;br /&gt;sobre los ladrillos&lt;br /&gt;dibujo palabras sin sentido&lt;br /&gt;para entreteneros&lt;br /&gt;y que así no veáis el muro&lt;br /&gt;que crece, crece, crece.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8559311724261426596?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8559311724261426596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/08/horror-vacui.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8559311724261426596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8559311724261426596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/08/horror-vacui.html' title='Horror vacui'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-3612216882423542753</id><published>2009-06-16T14:46:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.121-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Líneas de fuga</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;La vida es una línea de fuga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;La mía, alguien, la torció una vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Quizás fui yo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;las excusas siempre han estado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;al alcance de estos dedos perezosos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Mi línea, que es mía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;aunque tenga compañeros &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;de viajes circunstanciales&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;y aunque a veces&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;dejarse llevar sea fácil&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;por los cantos de sirena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;y por sus senos, que apuntan sin pudor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;el camino directo al infierno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Mi línea, que perdió su punto de fuga&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;entre una borrachera &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;y el camino de vuelta a casa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;a una casa que aún soporta mi espalda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;mientras busco un lugar ,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;no pido una enorme parcela,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;donde instalarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;El viaje tiene sus zozobras, y en una &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;se me torció la línea. Y yo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;ya no estoy en el dibujo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-3612216882423542753?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/3612216882423542753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/06/lineas-de-fuga.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3612216882423542753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/3612216882423542753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/06/lineas-de-fuga.html' title='Líneas de fuga'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8615550526398089742</id><published>2009-05-11T08:29:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.121-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Pasado animal</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Se agazapa el pasado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;entre las converse heridas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;sobre la alfombra,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;tras las confusas guitarras&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;de Los Planetas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;y los domingos por la tarde&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;&lt;br /&gt;salta&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;y me muerde los tobillos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Yo sigo caminando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Con los vaqueros viejos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;disimulo al animal&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;que me lastra las piernas,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;entierro los pequeños cortes&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;bajo calcetines de rayas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;y sonrío a las sombras&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;felices y estúpidas sombras&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;que pasean por Madrid.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8615550526398089742?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8615550526398089742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/05/pasado-animal.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8615550526398089742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8615550526398089742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/05/pasado-animal.html' title='Pasado animal'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-4587297265042097909</id><published>2009-04-29T16:08:00.001-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.122-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Pregunta</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;¿Importa más el armazón&lt;br /&gt;la matemática fórmula que esconde&lt;br /&gt;la rima&lt;br /&gt;esa arquitectura endecasílaba&lt;br /&gt;que en la orilla esboza&lt;br /&gt;el lápiz irreverente: 11A, 11B...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más que el dibujo de un nombre&lt;br /&gt;en el vaho que empaña el espejo&lt;br /&gt;efímero, improvisado quizás&lt;br /&gt;pero hijo orgulloso de su instante?&lt;br /&gt;&lt;/br&gt;&lt;br /&gt;&lt;/br&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-4587297265042097909?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/4587297265042097909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/04/pregunta.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4587297265042097909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/4587297265042097909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/04/pregunta.html' title='Pregunta'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-565605258289413830</id><published>2009-04-14T16:35:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.122-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Daños colaterales</title><content type='html'>&lt;span&gt;La batalla me arrancó la piel&lt;br /&gt;y todavía la estoy buscando&lt;br /&gt;entre antiguas fotos&lt;br /&gt;bajo la almohada infiel&lt;br /&gt;a la luz de las farolas&lt;br /&gt;que se hunden en el bálsamo&lt;br /&gt;espeso y cálido de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quebradas las piernas&lt;br /&gt;el bastón que me sostiene&lt;br /&gt;es corto, y ya no hay ramas que afilar.&lt;br /&gt;Queda el orgullo&lt;br /&gt;que transita de día&lt;br /&gt;por la cuerda floja de tus muslos&lt;br /&gt;y al caer la tarde se emborracha&lt;br /&gt;y olvida que una vez&lt;br /&gt;supo caminar solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso perdona si aún me abrigo&lt;br /&gt;con la áspera caricia del invierno&lt;br /&gt;si como un niño presumo&lt;br /&gt;de emboscadas y arañazos&lt;br /&gt;mientras armo mi valor &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;con la quietud de la Tierra&lt;br /&gt;al delinear la parábola de tu cuello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-565605258289413830?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/565605258289413830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/04/danos-colaterales.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/565605258289413830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/565605258289413830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/04/danos-colaterales.html' title='Daños colaterales'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-6488669488664941127</id><published>2009-04-13T15:26:00.001-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.122-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>-</title><content type='html'>&lt;span&gt;La noche es un templo.&lt;br /&gt;Borrachos,&lt;br /&gt;putas&lt;br /&gt;y asesinos a sueldo&lt;br /&gt;se acogen, sin pudor&lt;br /&gt;a sagrado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(el pudor es un traje&lt;br /&gt;frágil, liviano&lt;br /&gt;que se viste sólo de día).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/br&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-6488669488664941127?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/6488669488664941127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/04/la-noche-es-un-templo.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6488669488664941127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/6488669488664941127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/04/la-noche-es-un-templo.html' title='-'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-8753868601804611524</id><published>2009-03-27T05:24:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.122-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>No es suficiente</title><content type='html'>No es suficiente&lt;br /&gt;que tu voz viaje y aterrice&lt;br /&gt;en el tuétano de mis huesos&lt;br /&gt;Ni suficientes las palabras&lt;br /&gt;que tatúas, puntada&lt;br /&gt;a puntada, minúsculas&lt;br /&gt;en el reverso de mis dedos&lt;br /&gt;No es suficiente saber&lt;br /&gt;que hay un hueco&lt;br /&gt;entre tu clavícula y tus sueños&lt;br /&gt;desde donde contemplar&lt;br /&gt;y decir adiós&lt;br /&gt;a las resacas de domingo.&lt;br /&gt;No es suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que claves tu voz en mis labios&lt;br /&gt;con el clavo afilado&lt;br /&gt;y mortal&lt;br /&gt;de tu mirada de niña.&lt;br /&gt;Que inocules tus palabras&lt;br /&gt;con un susurro gigantesco&lt;br /&gt;que haga polvo y aire&lt;br /&gt;la barrera de mi piel.&lt;br /&gt;Y ocupar sin mesura&lt;br /&gt;la envergadura de tus sueños.&lt;br /&gt;Y hacer mía la distancia&lt;br /&gt;entre las sábanas y el suelo.&lt;br /&gt;Eso sí es suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(pero no me conformo).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-8753868601804611524?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/8753868601804611524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/03/no-es-suficiente.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8753868601804611524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/8753868601804611524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/03/no-es-suficiente.html' title='No es suficiente'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-1370066843593635130</id><published>2009-03-12T19:12:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T16:03:51.438-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Devoluciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;- Buenos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El individuo que acababa de hacer tintinear las campanillas llevaba un sombrero de fieltro oscuro y un enorme y poblado bigote gris. Tenía, además, el aire de quien no tiene muy claro si está donde tiene que estar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dígame, ¿en qué puedo ayudarle? - le pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombrecillo, su pecho apenas sobrepasaba el mostrador, me miró como mira un niño pillado en falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Necesito que me haga un favor.- lo dijo encogiendo los hombros bajo la gabardina mojada por la lluvia que arreciaba fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Usted dirá...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve la impresión de que aquel hombre no buscaba tuercas ni tornillos, ni nada que pudiera ofrecerle mi ferretería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Necesito que me devuelva su noche de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé perplejo, sin comprender qué me pedía exactamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Esta última noche, quiere decir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombrecillo asintió con la cabeza y guardó silencio, como si todo hubiera quedado explicado y aguardara a que yo accediera a su petición. Durante unos instantes sólo se escuchó a la lluvia golpear los adoquines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero...- me repuse - ¿Por qué habría yo de devolverle la noche pasada? Y lo que me parece más importante, ¿cómo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apareció una sonrisa bajo su bigote de león marino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Oh! Eso es sencillo. Sólo tiene que contarme lo que hizo desde las ocho de la noche hasta las seis de esta mañana.- Ante mi cara de extrañeza, aclaró: - No hace falta que sea muy preciso, ya rellenaré yo después los huecos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La confusión y, lo admito, la curiosidad, me impidieron echar a aquel tipo de mi tienda. A fin de cuentas, no había otros clientes que atender. El hombrecillo era la única persona que había entrado en toda la mañana y con la que estaba cayendo no esperaba que hubiera muchos más. Nadie se arriesga a un resfriado por unas tuercas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero no ha contestado a mi pregunta, ¿qué obligación tengo de devolverle mi noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pensé que lo había comprendido.- dijo, abriendo mucho los ojos, como un profesor decepcionado por su mejor alumno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues no, no entiendo absolutamente nada. -admití, y, de manera absurda, yo era el estudiante triste por decepcionar al maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es muy sencillo, caballero.- se quitó el sombrero mostrando una brillante calva que contrastaba con las gruesas y largas cerdas de su bigote. - Me presento, me llamo Tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tiempo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, eso es, Tiempo, soy ése que convierte a los risueños niños en viejos sin esperanza, ése que pasa rápido o lento, según quien lo mida, y que aplasta como una losa los sueños y las esperanzas. Ése que convierte el futuro en...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía todo aquello con afectación y tuve la sospecha de que lo había ensayado. Me lo imaginé frente al espejo, con el sombrero entre los dedos y el bigote agitándose con cada palabra acentuada: “¡Me-llamo-Tiempo!”. Y no pude evitar sonreír. De repente me di cuenta de que aquel hombre había dejado de hablar y esperaba mi reacción, mirándome muy fijamente, la calva reflejando la luz de la única y vacilante lámpara que colgaba del techo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya... Así que es usted el señor Tiempo... Lamento no haberlo comprendido antes. Y, dígame, ¿cómo es posible que a alguien como usted se le haya pasado una noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto sus mejillas enrojecieron y durante unos instantes dudó, como si buscara una excusa o las palabras adecuadas. Por fin, inclinándose sobre el mostrador, de puntillas, y, casi a regañadientes, confesó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tuve una cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Tuvo una cita! - exclamé dando un manotazo al mostrador de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ssshhhh. Baje la voz, que puede oírnos.- y miró a su alrededor como si esperara que de pronto apareciera alguien por la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién puede oírnos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pues quién va a ser! ¡Ella! - susurraba y parecía muy nervioso y repentinamente ofendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién, la mujer con la que salió anoche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su enojo era evidente, como si, de nuevo, todo fuera evidente y yo no entendiera nada. Se acercó aún más a mí y casi podía notar su bigote rozar mi cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ella... Muerte... - casi no podía oír su voz - Se va a enfadar mucho si se entera de que he perdido una noche entera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sobre todo si se entera de que fue porque estuvo usted de juerga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡No haga bromas! Esto es muy serio. ¿Va a hacerme usted el favor, o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me miraba suplicante aunque también visiblemente fastidiado por tener que pedirme a mí, &lt;em&gt;un simple mortal&lt;/em&gt;, que le sacara las castañas del fuego. Y encima, &lt;em&gt;un simple mortal&lt;/em&gt; que, tenía que darse cuenta, no se lo tomaba demasiado en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Haremos lo siguiente - propuse - Usted me cuenta su cita y yo le cuento mi noche. Y no me vaya a decir que no tiene tiempo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No le hizo gracia o no escuchó la broma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué quiere saberlo? - se le habían encendido las mejillas y la calva, donde brillaban algunas perlas de sudor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me parece lo más justo, ¿no cree? Yo le doy mi noche y usted la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre resopló y comenzó a tamborilear en el sombrero mientras concentraba la mirada más allá de los cables, los enchufes y las herramientas que se acumulaban en las estanterías. Sus dudas llenaban de silencio la ferretería mientras afuera tronaba, y temblaban las cristaleras y susurraban las campanillas, un susurro agudo y extraño. Yo le miraba con los brazos cruzados tras el mostrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien - se decidió- pero empiece usted...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonreí. Nunca antes me había encontrado con un adulto tan infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Venga ya! No me venga con esas, ¿con quién salió anoche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombrecillo refunfuñó y se atusó el bigote, mirándome con impotencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es usted imposible, caballero. ¡Imposible! Pero está bien, empezaré yo ya que es usted tan cabezota. Ayer salí... - hizo una pausa que pretendía añadir emoción – Ayer salí con la señorita Otoño...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía ser de otro modo y no me sorprendió, a pesar del tono apasionado y exultante con el que pronunció aquel nombre; a pesar de la enorme y boba sonrisa que apareció de entre aquel bigote; y a pesar de que, en realidad, nadie podía tener ese nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y, claro, la señorita Otoño es...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Para vosotros representa la caída de las hojas y la llegada de la lluvia y el frío...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya, yo siempre hubiera dicho que el otoño es un hombre..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, caballero, una señorita, la mujer más delicada e inteligente, y la más bonita que pueda contemplarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces, la señorita Primavera...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡El señor Primavera! - su bigote subrayó la frase- Es un hombre. Homosexual, eso sí. Insoportable y caprichoso, todo el día haciéndose notar, llamando la atención... Y eso cuando no está deprimido, entonces es peor, todavía más inaguantable... En cambio, la señorita Otoño...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La llevaría a cenar, supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿A cenar? - me miró algo perplejo – No señor, paseamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pasearon? ¿Toda la noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, paseamos. Hacía una noche magnífica. Y no dejamos de conversar...Además, su concepto de “toda la noche” es algo distinto del mío, como usted comprenderá... -de repente, recordó algo – Por cierto, tengo curiosidad: ¿no notó usted nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Yo? ¿Notar qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sé... Toda la noche sin mi presencia. ¿No notó nada especial?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordé lo que había hecho la víspera y me sorprendí a mí mismo al darme cuenta de que en realidad sí había algo, una sensación difícil de definir, apenas una intuición, como si... Sin darme cuenta, me apoyé en la estantería y el contacto frío y duro en mi espalda me sobresaltó. La intuición se escapó entre las baldas y en su lugar reapareció el rostro expectante y algo congestionado del hombrecillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, nada. - corté tajante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No? Ah... Eso sí que es raro, pensé que... - de nuevo, aquella mirada de profesor decepcionado– En fin, le toca a usted, devuélvame su noche y así podré irme. No es usted la única persona con la que tengo que arreglar cuentas esta mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo le conté mi noche. No toda, por supuesto, ni con todos los detalles, aunque él no pareció darse cuenta. Cuando terminé, no tardé mucho, el hombre sonreía de satisfacción. Se colocó su sombrero, se atusó el bigote y salió de mi ferretería, dándome con mucha efusión las gracias. Luego desapareció calle abajo, encogido en su gabardina.&lt;br /&gt;Más tarde, rodeado del rumor moribundo de la lluvia, repasando lo que había ocurrido, me di cuenta de que, al intentar acordarme de lo que había hecho la noche anterior, el recuerdo era mucho menos nítido, más grisáceo que cuando lo recordé la primera vez para el estrafalario individuo, como si fueran recuerdos ya usados, de segunda mano.&lt;br /&gt;En ese momento, alguien abrió la puerta y tintinearon las campanillas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-1370066843593635130?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/1370066843593635130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/03/devoluciones.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1370066843593635130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/1370066843593635130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/03/devoluciones.html' title='Devoluciones'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-2199658634327916594</id><published>2009-03-05T05:14:00.000-08:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.122-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Las cuatro de la mañana</title><content type='html'>La noche parece una puta de fiesta&lt;br /&gt;hasta arriba de speed.&lt;br /&gt;Viste de negro, no conoce&lt;br /&gt;no quiere otro color.&lt;br /&gt;La atraviesan&lt;br /&gt;y se pierden en sus pliegues&lt;br /&gt;los camiones fugaces, las nubes inasibles&lt;br /&gt;y este viento que congela sueños&lt;br /&gt;y polvos de carretera.&lt;br /&gt;En los clubes, camareros sin tregua&lt;br /&gt;(ellos prefieren la coca)&lt;br /&gt;esperan a que el sol les cante una nana.&lt;br /&gt;Al otro lado&lt;br /&gt;del café y de la cerveza, viajeros sin piel&lt;br /&gt;agradecemos en secreto&lt;br /&gt;que la muerte (ésta sí es puta)&lt;br /&gt;no se cobre aún. Y nos vamos.&lt;br /&gt;En autobuses donde el tiempo es tan denso&lt;br /&gt;como el humo que vomitan las chimeneas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-2199658634327916594?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/2199658634327916594/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/03/las-cuatro-de-la-manana.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2199658634327916594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/2199658634327916594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/03/las-cuatro-de-la-manana.html' title='Las cuatro de la mañana'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474527662968524277.post-7340984112788721145</id><published>2009-02-12T04:43:00.000-08:00</published><updated>2009-10-29T16:04:46.122-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Puentes de papel</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Llevo el rastro de tus labios&lt;br /&gt;colgado con pinzas&lt;br /&gt;en las yemas de mis dedos.&lt;br /&gt;La curva de tu espalda&lt;br /&gt;dibujada en la sonrisa&lt;br /&gt;que se abre al inventarte.&lt;br /&gt;El olor de tu cabello&lt;br /&gt;que se mezcla en estos versos&lt;br /&gt;con la memoria de las sábanas&lt;br /&gt;deshechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, mientras, tiendo puentes de papel&lt;br /&gt;para cruzar un ratito&lt;br /&gt;este océano de ganas.&lt;br /&gt;Y, mientras, soy tú a retazos&lt;br /&gt;soy yo con agujeros.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474527662968524277-7340984112788721145?l=callasrsilencio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/feeds/7340984112788721145/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/02/puentes-de-papel.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7340984112788721145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474527662968524277/posts/default/7340984112788721145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callasrsilencio.blogspot.com/2009/02/puentes-de-papel.html' title='Puentes de papel'/><author><name>Sr.Silencio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05489455065801771081</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/_PlWeR9f6i34/SoGHfixtIpI/AAAAAAAAAAM/1wwhpS_o07A/S220/Sr_silencio2_cara.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
